La Asamblea de aficionados del Rayo Vallecano, celebrada este domingo en los aledaños del Estadio de Vallecas, también dejó otra decisión de calado de cara a las próximas semanas. Los asistentes acordaron comenzar a preparar una gran movilización contra el presidente del club, Raúl Martín Presa, que tendría lugar durante la jornada 4 de LaLiga, coincidiendo con el encuentro entre el Rayo y el Racing de Santander.
La iniciativa surge en plena crisis institucional provocada por la retirada de la concesión del Estadio de Vallecas por parte de la Comunidad de Madrid y el enfrentamiento abierto entre el club y el Gobierno regional.
El Racing, señalado como el día de la protesta
Aunque todavía no se han dado a conocer los detalles concretos de la convocatoria, durante la Asamblea se trasladó la intención de convertir el encuentro frente al Racing en una jornada de protesta del rayismo contra la gestión de Martín Presa.
La movilización se encuentra todavía en fase de preparación y se espera que en los próximos días se anuncien las diferentes acciones previstas para esa cita.
Crece el descontento
La convocatoria llega tras varias semanas de fuerte tensión entre la afición y la directiva. En los últimos días se han sucedido los comunicados de Bukaneros, la Federación de Peñas del Rayo Vallecano, la propia plantilla del primer equipo y numerosas voces históricas del club criticando la situación institucional que atraviesa la entidad.
A ello se suman las pintadas aparecidas contra Martín Presa en el Estadio de Vallecas y en la Ciudad Deportiva, así como las protestas por la campaña de abonados y el conflicto con el recinto vallecano.
La Asamblea marca el camino
La reunión de aficionados celebrada este domingo dejó, por tanto, dos grandes acuerdos. Por un lado, la propuesta de dejar vacío El Plantío si el Rayo tuviera que jugar allí como local y, por otro, comenzar a organizar una gran movilización en Vallecas para el partido frente al Racing de Santander.
El objetivo de los asistentes es mostrar de forma masiva su rechazo a la actual gestión del club y reclamar un cambio de rumbo en uno de los momentos más delicados que vive el Rayo Vallecano en los últimos años.
