La polémica volvió a ser protagonista en un partido del Rayo Vallecano. Ante el Getafe, Miguel Sesma, árbitro del encuentro, señaló un penalti en contra de la Franja cometido por Batalla. El argentino enmendó la situación deteniendo la pena máxima tras una acción muy parecida a la que tuvo lugar el domingo 26 de abril en Vallecas frente a la Real Sociedad. La decisión arbitral, completamente opuesta.
Un criterio diferente con Batalla y Remiro
El lance que se asemeja al protagonizado entre Batalla y Luis Vázquez el pasado domingo en el Coliseum es el vivido en la jornada 32 de LaLiga en el empate franjirrojo ante la Real Sociedad. Con 3-3 en el marcador, en los últimos instantes del encuentro, tras un centro lateral al que no consigue llegar Ilias Akhomach, el futbolista marroquí fue atropellado por Álex Remiro, guardameta txuri-urdin, cuando el balón todavía no había salido fuera del terreno de juego. El Rayo reclamó pena máxima pero el colegiado del encuentro y del VAR (José Luis Guzmán Mansilla y Juan Luis Pulido Santana respectivamente) decidieron que el contacto no era suficiente para decretar penalti.

Sin embargo, en la visita de la Franja a Getafe, en el minuto 61, con 0-1 en el marcador en favor a los franjirrojos, el delantero del conjunto azulón, Luis Vázquez, se anticipaba a Batalla en un balón aéreo, y este último impactaba sobre el ariete con sus puños. En esta ocasión, Miguel Sesma sí señaló el punto de penalti y el VAR, esta vez dirigido por Carlos del Cerro Grande, no intervino en la acción y mantuvo la decisión del árbitro de campo. La acción, viendo repeticiones, no da lugar a dudas. Batalla llega más tarde e impacta en la cabeza del rival.
La duda y la resignación de la parroquia franjirroja es por qué en tan poco tiempo y de una jornada a otra, dos acciones similares, con los porteros como protagonistas, una sí es penalti, y la otra no. En ambas Remiro y Batalla llegan tarde a la disputa del balón. Tanto que ninguno de ellos impactan sobre él (incluso hay más dudas en la acción de Batalla, pues el argentino aseguraba que sí había tocado balón) y sí sobre el jugador que también disputa el esférico. En una, el árbitro de campo toma la decisión y no interviene el VAR ante la «claridad» de la jugada; y en la otra, ni siquiera en la sala VOR, con la cantidad de repeticiones de las que disponen, avisan al colegiado para que, al menos, vaya al monitor a ver una acción donde el contacto es más que evidente.
Decisiones dispares que coinciden en una semana en la cual el Rayo Vallecano lanzó un comunicado manifestando su malestar con el estamento arbitral ante las decisiones que tomó en el encuentro ante la Real Sociedad; y en la que el presidente de la entidad, Martín Presa, declaró: «Hay mucha gente que no quiere al Rayo en Primera; somos un equipo incómodo”. No especificó quién era esa gente, pero la incongruencia arbitral una jornada más hacia el Rayo Vallecano, esboza un poco sobre quién era esa gente a la que se refería Martín Presa.
