El Rayo Vallecano afrontará la temporada 2026/27 con una base muy similar a la que ha protagonizado en una de las campañas más importantes de la historia del club. Más allá de los movimientos que puedan producirse durante el mercado de fichajes, el grueso de la plantilla tiene contrato en vigor y, salvo sorpresa, continuará vistiendo la franja la próxima temporada.
Tras alcanzar la final de la Conference League y consolidarse nuevamente en Primera División, el conjunto vallecano mantendrá buena parte del bloque que ha permitido al equipo competir al máximo nivel durante los últimos meses.

Los futbolistas que terminan contrato este verano
Las principales incógnitas se encuentran en los jugadores que finalizan su vinculación con el club el próximo 30 de junio. Actualmente son cuatro los futbolistas del primer equipo que concluyen contrato con la entidad franjirroja: Óscar Trejo, Unai López, Pathé Ciss y Abdul Mumin.
Cada uno de ellos se encuentra en una situación diferente. Trejo, capitán y una de las grandes leyendas, anunció su marcha del equipo pero queda la esperanza de que continúe vinculado al club. También terminan contrato Unai López y Mumin, mientras que la situación de Pathé Ciss ha generado movimientos e interés desde otros mercados durante los últimos meses.
A ellos se suma el caso de los futbolistas que han jugado cedidos durante la temporada y que, salvo acuerdo posterior, deberán regresar a sus clubes de origen una vez finalice su préstamo.

Entre los nombres propios aparece el de Illias Akhomach, quien ya se ha despedido de la afición.
Más allá de estos casos concretos, la realidad es que la mayoría del vestuario tiene contrato en vigor para la próxima temporada. Jugadores importantes como Augusto Batalla, Florian Lejeune, Óscar Valentín, Isi Palazón, Álvaro García, Sergio Camello, Jorge de Frutos, Pep Chavarría o Ratiu, entre otros, seguirán formando parte de la plantilla salvo que llegue alguna oferta que modifique los planes del club.

Una base sólida para el nuevo proyecto
La continuidad de gran parte del grupo permitirá al Rayo afrontar el nuevo curso con una estructura consolidada. Una situación especialmente importante después de la salida de Íñigo Pérez, ya oficializada por el club, y ante la llegada de un nuevo entrenador para liderar el proyecto.
Mantener el núcleo principal del vestuario puede convertirse en uno de los principales activos del Rayo Vallecano de cara a la próxima campaña. El equipo ha demostrado durante los últimos años una gran estabilidad competitiva y una fuerte cohesión interna, aspectos que han resultado fundamentales para alcanzar hitos históricos como la final de la Conference League.
Por ello, más allá de las bajas contractuales y de los movimientos habituales del mercado, todo apunta a que el Rayo Vallecano seguirá construyendo su futuro sobre la misma base que le ha permitido competir entre los mejores durante esta temporada.
