La Policía Nacional ha detenido al presunto responsable de la estafa del conocido como ‘autobús fantasma’ con el que varios aficionados del Rayo Vallecano fueron engañados antes de la histórica final de la Conference League disputada en Leipzig. Así lo ha informado Telemadrid, que confirma el arresto del hombre acusado de organizar un falso viaje a Alemania que nunca llegó a existir.
El caso conmocionó al rayismo en los días previos a la final europea. Un total de ocho aficionados abonaron 250 euros por persona para reservar una plaza en un supuesto autobús con destino a Leipzig. Sin embargo, el viaje nunca se organizó y el responsable dejó de responder a los afectados, que se quedaron sin transporte y sin el dinero.
Según ha informado la Policía, el estafador es español de 39 años y defraudó un total de 2500 euros.
La solidaridad del rayismo evitó que los afectados se quedaran sin la final
La historia dio un giro gracias a la movilización de la afición y del propio entorno del club. Tras conocerse el caso, se puso en marcha una campaña solidaria para recaudar fondos bajo el lema de que ningún rayista se quedara sin la final.
A esa iniciativa se sumaron cientos de aficionados, vecinos de Vallecas e incluso miembros de la plantilla del Rayo Vallecano. Futbolistas como Sergio Camello, Andrei Rațiu y Dani Cárdenas realizaron aportaciones económicas que permitieron sufragar el viaje de los afectados hasta Alemania y cumplir el sueño de acompañar al equipo en el partido más importante de su historia.
La investigación culmina con una detención
Semanas después de aquellos hechos, la investigación policial ha permitido localizar y detener al presunto autor de la estafa. Según informa Telemadrid, el arrestado habría sido el responsable de captar a los aficionados mediante la oferta de un viaje inexistente para la final europea del Rayo en Leipzig.
El episodio, que comenzó como una de las noticias más tristes de la previa de la final de la Conference League, terminó convirtiéndose en un ejemplo de solidaridad del rayismo. Gracias a la rápida reacción de la afición y de los propios jugadores, los seguidores afectados pudieron finalmente viajar a Leipzig y vivir en directo un encuentro histórico para el Rayo Vallecano.
