El Rayo Vallecano sufrió un duro contratiempo en la prórroga ante el Recreativo de Huelva en la Copa del Rey. Un error de Iván Balliu terminó provocando la expulsión de Florian Lejeune, que vio la tarjeta roja directa después de derribar al delantero local cuando se disponía a marcar a portería vacía.
La acción llegó tras un pase atrás comprometido de Balliu que fue interceptado por Pellegrini. El atacante del Recreativo aprovechó el regalo defensivo, se plantó ante Dani Cárdenas y regateó al guardameta rayista para quedarse con la portería vacía.
Cuando el gol parecía inevitable, Lejeune apareció para derribar al delantero y evitar el tanto. El colegiado no dudó y expulsó al central francés al considerar que había impedido una ocasión manifiesta de gol. El Rayo se quedaba así con un futbolista menos en un momento decisivo de la eliminatoria.
La acción castigó duramente al conjunto franjirrojo, que tuvo que afrontar los últimos minutos de la prórroga en inferioridad numérica. Además, el árbitro señaló penalti por la infracción.
Paolo Romero se encargó de transformar la pena máxima y poner el 2-3 en el marcador a falta de diez minutos para el final de la prórroga. El Recreativo aprovechó de esta manera el error defensivo del Rayo para adelantarse en un encuentro copero que se complicó para los de Vallecas.
