La historia se escribe en franjirrojo. Y así quiere que se siga escribiendo el Rayo Vallecano. La Franja derribó 25 años después el muro de los cuartos de final y jugará por primera vez en su historia unas semifinales europeas. Eso sí, un 3-0 en la ida disputada en el Estadio de Vallecas no fue suficiente. A los 50 minutos el AEK Atenas ya había igualado en la vuelta una eliminatoria de cuartos de final que parecía peligrar -y mucho-, pero en la que un gol de Isi Palazón terminó valiendo un billete a la próxima ronda.
La historia espera al Rayo Vallecano
El Rayo Vallecano tiene ante sí una cita histórica. Quizás la más importante de su ya centenaria vida. El RC Estrasburgo será la próxima piedra en el camino. La última antes de la ansiada final de Leipzig. Y ni mucho menos será mero testigo, como tampoco llega con la etiqueta de aspirante. Fue el primero de la fase liga y llega tras ganar 4-0 al Mainz 05 y remontar el 2-0 de la ida. Además, será local en la vuelta el 7 de mayo, ya que la ida del 30 de abril se disputará en Vallecas.
El botín que hay en juego es mayúsculo: una final europea. Para el RC Estrasburgo no es inédito, ya que ganó la extinta Copa Intertoto en 1995, pero sí para el Rayo Vallecano. De hecho, si no contamos las finales de los playoffs de ascenso de cualquier categoría, sería la primera final en la historia del club. Una quimera hace no mucho que ahora está a tan solo dos encuentros. Y además, con la oportunidad de convertirse en el primer español en ganar la Conference League. El 27 de mayo está cada día más cerca.
