El Rayo Vallecano consiguió la victoria ante el RC Estrasburgo (1-0), en el encuentro correspondiente a la ida de las semifinales de la Conference League. Un partido que estuvo marcado por la polémica, ya que los franjirrojos reclamaron un penalti sobre Jorge de Frutos y la expulsión de un futbolista del equipo francés.
El Rayo se vio perjudicado por el arbitraje
Los de Vallecas se llevaron la victoria en el partido de ida, pero tuvieron motivos para quejarse, ya que el árbitro no estuvo del todo acertado. El colegiado lituano, Donatas Rumsas, no vio nada punible cuando Penders pisa a De Frutos y tampoco segunda amarilla para El Mourabet. A continuación analizamos al detalle ambas decisiones:
La primera llega cuando en el minuto 53 de partido Samir El Mourabet, quién ya tenía tarjeta amarilla, realiza una entrada fea a Ilias Akhomach, a quién conseigue derribar en la frontal del área. El futbolista del equipo francés tenía como objetivo para el juego y encima lo hace con violencia. Por lo que debería haber visto la cartulina amarilla y ser expulsado del partido, dejando a los franceses con 10 durante más de 40 minutos.
La segunda polémica se produce en el minuto 81 y con 1-0 a favor del Rayo. El guardameta visitante, Penders, atrapa el balón y se dirige adrede hacia Jorge de Frutos, pisándole en el talón de aquiles. Esta jugada fue revisada por el VAR, pero no llamaron al colegiado lituano, quién aseguró que no había nada punible en dicha acción y fue ratificado por el del VAR.
Los jugadores del Rayo salieron bastante cabreados tras estas dos jugadas: «El portero va directo a su tobillo. Una acción así en una situación de juego, para mí es roja. Va a la altura del talón de Aquiles. Nos sentimos perjudicados. En Europa permiten jugar mucho más. No sabemos porque no han sacado la segunda amarilla y tampoco sabemos porque no han pitado penalti.«, aseguraba Pep Chavarría.


