El central asturiano se queda en la plantilla franjirroja tras no encontrar una salida en el mercado de verano y gana protagonismo después de la grave lesión de Luiz Felipe.
Pelayo se convierte en el cuarto central del Rayo Vallecano. El club franjirrojo decidió no dejar salir al defensa asturiano durante el mercado de verano, precisamente por las dudas que podían surgir en el eje de la zaga ante los problemas físicos de Luiz Felipe.
La grave lesión del central brasileño, que ha sufrido una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha y dice adiós a la temporada, refuerza la importancia de contar con alternativas en una posición especialmente delicada. De esta manera, Pelayo gana peso en la planificación de la plantilla y tendrá la oportunidad de pelear por un puesto en la defensa rayista.
El asturiano tendrá que pugnar por minutos con Mujaid, Florian Lejeune y Marash Kumbulla, los otros centrales disponibles en la plantilla. La competencia será exigente, pero las circunstancias convierten su continuidad en una decisión importante para el equipo dirigido por Íñigo Pérez.
La apuesta del Rayo por mantener a Pelayo responde, por tanto, a una cuestión de profundidad de plantilla. Con la temporada en marcha y la baja de larga duración de Luiz Felipe, el conjunto vallecano necesita alternativas para afrontar las próximas jornadas sin debilitar una línea fundamental en su estructura defensiva.
Pelayo tendrá ahora el reto de aprovechar las oportunidades que se le presenten para ganarse un sitio en la rotación. Su situación ha cambiado y, tras permanecer en Vallecas durante el mercado estival, buscará hacerse un hueco entre los centrales del equipo.
