El jugador y leyenda del Rayo Vallecano, Óscar Trejo, se despidió este pasado domingo de Vallecas, ya que fue el último partido que disputó con la camiseta franjirroja en campo local. Un día que quedó marcado para todos los rayistas y que el Chocota ha querido agradecer en redes sociales.
Despedida de Óscar Trejo
A todos los trabajadores, empleados, jugadores, Hinchas y a cada persona que forma parte de este club:
Hoy no escribo una despedida cualquiera. Hoy escribo con el corazón en la mano, con la emoción difícil de explicar que siente alguien cuando tiene que decir adiós a un lugar que ha sido mucho más que un trabajo, mucho más que un escudo o unas paredes. Este club ha sido hogar.
Aquí aprendí que los clubes no viven solo de resultados, títulos o estadísticas. Viven gracias a las personas que cada día, muchas veces en silencio, lo sostienen todo. Desde quien abre las puertas por la mañana hasta quien cuida cada detalle para que todo funcione. A ustedes, trabajadores incansables, gracias por la entrega, por el cariño y por su humanidad. He tenido la suerte de compartir camino con personas extraordinarias.
Y a la afición… ¿cómo se puede agradecer algo tan grande? Siempre han estado en los días de gloria y también en los momentos duros, cuando era más fácil marcharse que quedarse. Han cantado, sufrido, celebrado y defendido estos colores con un amor que emociona. Como lo dije ayer ustedes son el alma verdadera de este club. Nunca voy a olvidar el sonido de sus voces, la fuerza de todos sus apoyos y el orgullo de sentirme parte de esta familia.
Me marcho, pero una parte de mí se queda aquí para siempre. Porque hay lugares que no se abandonan jamás, aunque el tiempo pase y los caminos cambien. Este club va quedar tatuado en mi memoria y en mi corazón.
Gracias por cada abrazo, cada palabra, cada aplauso y también por cada lágrima compartida. Gracias por enseñarme tanto dentro y fuera de este lugar .Voy a seguir celebrando cada victorias desde la distancia, porque cuando uno ama de verdad unos colores, ese vínculo nunca desaparece.
No es un adiós definitivo. Es simplemente un hasta siempre.
Con todo mi cariño y respeto.
