El Rayo nunca caminará solo, y el rayismo demostró una vez que puede estar a la altura de las circunstancias. La afición del Rayo Vallecano viajó de manera multitudinaria a Estrasburgo para vivir una histórica semifinal de Conference League que da acceso a jugar la primera final de su Historia.
Cerca de 2000 aficionados del Rayo Vallecano en Estrasburgo
El Rayismo vivió un viaje mágico en Estrasburgo. Vallecas tenía ganas de acompañar a su equipo y las calles de la ciudad fronteriza gala pudieron sentir el calor de la franja. La afición fue llegando a la ciudad de Alsacia haciendo todo tipo de itinerarios. Desde los que llegaron en bus hasta los que aterrizaron horas antes del partido, todo por acompañar a su equipo en una noche histórica.
Escalas en distintos aeropuertos, trenes, buses y coches completaron un extraordinario despliegue de aficionados que quedarán siempre para la historia. Ahora falta poner el broche de oro con el que será el desplazamiento masivo más grande jamás contado en Vallecas, en la Final de Leipzig.
Estrasburgo se tiñó de franjirrojo
Estrasburgo fue franjirrojo, y eso que la propia ciudad de Estrasburgo ya lleva una franja roja en su escudo. Sobre todo el corteo previo al partido que congregó a los rayistas desplazados a esta ciudad francesa. Un recorrido de una hora aproximadamente donde pudo apreciarse las emociones de una afición que iba a vivir una noche mágica.
Durante el partido pudo verse en la grada un córner de aficionados visitantes vestidos de blanco y rojo que se dejaron el alma para que los suyos notaran el aliento sobre el césped. Las bengalas rojas que desplegaron en los últimos minutos dieron todavía más ese aire épico a una Semifinal que ya es uno de los episodios más importantes en los poco más de 100 años de vida del Rayo Vallecano.
Todavía toca escribir ese capítulo de la Final.
