El partido vivido ayer en Vallecas ante el Estrasburgo fue de alta tensión durante muchos tramos de partido por el contexto que rodeaba al choque. Tal fue el nivel de excitación que, incluso tras el pitido final, muchos jugadores del conjunto francés se dirigieron hacia la grada de animación de Vallecas. Emegha también tuvo sus más y sus menos con la grada franjirroja.
Varios jugadores del Estrasburgo tuvieron una actitud desafiante
Desde el comienzo del partido, el capitán del conjunto galo, el holandés Emmanuel Emegha, cada acción que realizaba, tanto defensiva como ofensiva, llegaba acompañada de algún gesto físico o verbal hacia las gradas de Vallecas. En primera instancia esos gestos iban dirigidos hacia la afición del Estrasburgo, pero según iban pasando los minutos del primer acto, la actitud del «10» rival iba siendo cada vez más desafiante, con acciones y gestos hacia la grada local, que comenzó a tomarla con el jugador.
Otro momento de gran tensión fue en el que Emegha fue atendido por un golpe que recibió en su rostro tras un lance con Pathé Ciss. Vallecas pensaba que el golpe no había sido para tanto, y que el futbolista estaba perdiendo tiempo para que el colegiado pudiese revisar una posible agresión del senegalés. Cuando el capitán rival llegó a la banda tras ser atendido, Vallecas le dedicó una sonora pitada, a la cual respondió con una mirada desafiante que mantuvo durante varios segundos.
La acción que encendería por completo al público local fue al filo del primer acto. Emegha realizó una gran ayuda defensiva en campo propio, y tras realizarla, la celebró de manera exagerada dirigiéndose a la grada lateral de Vallecas que reaccionó contra el holandés. Una actitud chulesca que tampoco gustó al equipo Íñigo Pérez, que fueron a increpar al jugador en el momento que el colegiado decretó el final de la primera mitad. El lío se armó sobre el césped, y Donatas Rumsas acabó con el tumulto mostrando cartulina amarilla a Emegha.
La segunda mitad del jugador del Estrasburgo estuvo muy alejada tanto a nivel futbolístico como a nivel de espectáculo que mostró en la primera parte. No tuvo ninguna opción ante Pathé Ciss y Lejeune y fue sustituido a 5 minutos del final, bajo una pitada y algún cántico de «tonto, tonto».
Con el pitido final, camino al túnel de vestuarios, algunos futbolistas visitantes se dirigieron al fondo de Vallecas haciendo gestos. El lateral izquierdo Chilwell o el central Omobamidele hicieron el gesto con la mano de «nos vemos en la vuelta». Una vuelta que tendrá lugar el próximo jueves a las 21:00 en Estrasburgo, y en la que el Rayo Vallecano parte con ventaja, teniendo un pelín más cerca el pase a la final de la Conference League.
