El Ayuntamiento de Leganés estudia seriamente comenzar a cobrar al Rayo Vallecano por los gastos que genera la celebración de sus partidos como local en el Estadio Municipal de Butarque. Según informa Diario AS, fuentes del Gobierno Municipal estiman en alrededor de 50.000 euros por encuentro el coste de los servicios públicos desplegados con motivo de cada partido.
El Rayo ya ha disputado dos encuentros en Butarque esta temporada debido a la imposibilidad de utilizar el Estadio de Vallecas. Hasta el momento, el Ayuntamiento de Leganés no ha reclamado al club el importe correspondiente a los servicios municipales prestados, entre ellos el dispositivo de Policía Local y Protección Civil, además de los trabajos de limpieza, la presencia de sanitarios y la coordinación necesaria durante la celebración de los encuentros.
Sin embargo, el escenario podría cambiar de cara al próximo partido que el Rayo dispute en Butarque. El conjunto franjirrojo tiene previsto recibir al Espanyol el 15 de septiembre, en lo que sería su tercer encuentro como local lejos de Vallecas.
De producirse finalmente ese encuentro en el estadio del Leganés, el consistorio estudia reclamar al Rayo los gastos derivados del dispositivo público. Esto supondría añadir aproximadamente 50.000 euros por partido a una factura que ya es elevada para el club vallecano como consecuencia de su salida temporal de su estadio.
Un coste de alrededor de 170.000 euros por partido
Aunque no existen cifras oficiales conocidas sobre el acuerdo entre el Rayo y el Leganés, las cantidades que han trascendido sitúan en torno a los 120.000 euros el alquiler de Butarque por cada encuentro que disputa el conjunto franjirrojo.
Si a esa cantidad se suman los aproximadamente 50.000 euros que podría reclamar el Ayuntamiento de Leganés por los servicios públicos, el coste total de cada partido en Butarque podría situarse en torno a los 170.000 euros.
La cifra, por tanto, elevaría considerablemente el impacto económico de la situación que atraviesa el Rayo desde que la Comunidad de Madrid suspendió la concesión del Estadio de Vallecas por las deficiencias detectadas en materia de seguridad y salubridad.
Por el momento, el Rayo ha tenido que trasladar sus partidos como local a Butarque, con el consiguiente perjuicio deportivo, logístico y económico. A ello podría añadirse ahora un nuevo gasto si el Ayuntamiento de Leganés decide finalmente cobrar por los servicios públicos asociados a cada encuentro.
El posible partido ante el Espanyol, previsto para el 15 de septiembre, se presenta así como un nuevo capítulo del conflicto alrededor del Estadio de Vallecas y de las consecuencias que está teniendo para el club su obligado traslado a Leganés.
