El club asegura que los plazos y los protocolos de seguridad de Butarque hicieron imposible poner a disposición las localidades visitantes
El Rayo Vallecano ha emitido un comunicado para responder al malestar mostrado por el Deportivo Alavés ante la falta de entradas para su afición de cara al encuentro de este jueves en Butarque.
El club franjirrojo atribuye la situación a las circunstancias excepcionales provocadas por el traslado del partido desde Vallecas hasta el estadio del Leganés y asegura que en todo momento tuvo voluntad de facilitar la presencia de aficionados alavesistas.
Según explica el Rayo, el pasado 13 de agosto solicitó el levantamiento de la medida cautelar de suspensión del Estadio de Vallecas. La respuesta no llegó hasta la tarde-noche del 17 de agosto.
A primera hora del día siguiente, el club desplazó a su personal de taquillas hasta Butarque para gestionar las entradas necesarias para sus abonados, la venta al público y también las correspondientes a la afición visitante. Sin embargo, el proceso de generación de las localidades no concluyó hasta las 19:00 horas.
Esta circunstancia, según el Rayo, hizo “materialmente inviable” la emisión y distribución de las entradas visitantes. Las localidades debían ser nominativas y los datos de los aficionados tenían que ser comunicados a las autoridades con una antelación de entre 48 y 72 horas, dentro de los protocolos de seguridad acordados entre el Rayo y el CD Leganés.
El Rayo lamenta los perjuicios al Alavés
El conjunto franjirrojo asegura que ha mantenido “en todo momento” su máxima disposición para colaborar con el Deportivo Alavés y facilitar el desplazamiento de sus aficionados.
No obstante, sostiene que los plazos disponibles y las exigencias de seguridad hicieron imposible habilitar las entradas con las garantías necesarias.
El Rayo vincula además esta circunstancia con su petición de aplazamiento del encuentro, argumentando que ninguno de los dos equipos disputa competición europea y que, por tanto, existe una mayor flexibilidad para encontrar una nueva fecha.
El club madrileño concluye su comunicado lamentando “profundamente” los perjuicios ocasionados a los aficionados del Alavés, aunque recuerda que los principales afectados por la situación son los propios seguidores rayistas, que deben desplazarse fuera de Vallecas para ejercer como locales, además de la plantilla y la propia entidad.
La polémica por las entradas visitantes se suma así al conflicto generado por el traslado del Rayo-Alavés a Butarque y a la incertidumbre que ha rodeado durante los últimos días la disputa del encuentro.
Comunicado íntegro:
El RAYO VALLECANO DE MADRID, S.A.D. desea informar de lo siguiente:
Ante el malestar manifestado por el DEPORTIVO ALAVÉS en relación con las entradas destinadas a la afición visitante, el Club considera necesario aclarar las circunstancias excepcionales que han impedido su puesta a disposición.
El pasado 13 de agosto de 2026, el RAYO VALLECANO solicitó el levantamiento de la medida cautelar de suspensión del Estadio de Vallecas, medida que el Club nunca ha compartido, confiando en que dicha petición fuera atendida. Sin embargo, la respuesta no fue recibida hasta la tarde-noche del 17 de agosto.
A primera hora de la mañana siguiente, el RAYO VALLECANO movilizó a su personal de taquillas hasta el Estadio Municipal de Butarque para gestionar la totalidad de las entradas necesarias: las correspondientes a sus abonados, las destinadas a la venta al público y las reservadas a la afición visitante. El proceso de generación de las entradas no concluyó hasta las 19:00 horas.
Esta circunstancia hizo materialmente inviable la emisión y distribución de las entradas visitantes, dado que estas debían ser nominativas y la información de sus titulares tenía que ser comunicada a las autoridades competentes con una antelación de entre 48 y 72 horas. Se trataba, por tanto, de una imposibilidad derivada de protocolos de seguridad hablados entre el RAYO VALLECANO y el C.D. LEGANÉS.
El RAYO VALLECANO ha mostrado en todo momento su máxima disposición y colaboración con el DEPORTIVO ALAVÉS para facilitar la presencia de sus aficionados en el encuentro, voluntad que mantiene plenamente. No obstante, los plazos disponibles y las exigencias de seguridad y comunicación a las autoridades hicieron imposible habilitar dichas entradas con las garantías necesarias.
Esta situación constituye, además, uno de los motivos por los que el RAYO VALLECANO ha solicitado el aplazamiento del encuentro y su celebración en una fecha posterior, especialmente teniendo en cuenta que ninguno de los dos clubes participa en competiciones europeas y que, por tanto, existe una mayor flexibilidad para su reprogramación.
El RAYO VALLECANO lamenta profundamente los perjuicios ocasionados a los aficionados del DEPORTIVO ALAVÉS. Al mismo tiempo, desea recordar que los principales afectados por esta situación excepcional son, en primer lugar, los propios aficionados del RAYO VALLECANO, que, pese a ejercer su equipo como local, deben desplazarse a otro estadio; y, en segundo lugar, la plantilla y el propio Club.
