La presentación del proyecto de remodelación integral del Estadio de Vallecas por parte de la Comunidad de Madrid ha supuesto un importante paso adelante para el futuro del recinto franjirrojo. Sin embargo, la hoja de ruta del Rayo Vallecano parece ir por otro camino: el club considera insuficiente la reforma planteada y sigue trabajando con la idea de construir un nuevo estadio con una capacidad cercana a los 30.000 espectadores.
El proyecto presentado por la Comunidad contempla una ampliación del aforo hasta los 18.500 espectadores, la recuperación de la cuarta grada y una profunda modernización de las instalaciones con una inversión cercana a los 60 millones de euros.
El Rayo sigue pensando en un estadio más grande
La postura del club no es nueva. En las últimas semanas, Martín Presa ya explicó públicamente que considera que el crecimiento de la entidad pasa por contar con un recinto de mayor capacidad y propiedad del propio club. El presidente llegó a señalar que el Rayo necesita un estadio “en torno a 30.000 espectadores y con margen para ser ampliado”. La guerra entre Comunidad de Madrid y Rayo Vallecano no es nueva, ya que en los últimos meses se han manifestado sus posturas al respecto.
La histórica clasificación para competiciones europeas y el crecimiento social experimentado en los últimos años han reforzado la idea del nuevo estadio dentro de la entidad. El club entiende que el actual aforo limita notablemente su capacidad de generar ingresos y de responder a la demanda de entradas que existe entre los aficionados.
De este modo, el Rayo continúa explorando posibles terrenos para desarrollar un proyecto propio, preferiblemente dentro de Puente de Vallecas o en una ubicación muy cercana al barrio.
La Comunidad apuesta por reformar el actual Vallecas
Mientras tanto, la Comunidad de Madrid mantiene su apuesta por la remodelación del estadio actual. El plan presentado contempla aumentar la capacidad desde los 14.700 espectadores actuales hasta los 18.500, además de modernizar completamente el interior del recinto, construir una nueva grada en el fondo de Teniente Muñoz Díaz y adaptar el campo a los estándares exigidos por LaLiga y las competiciones internacionales.
La propuesta ha generado opiniones diversas dentro del rayismo. Una parte de la afición valora positivamente que el estadio permanezca en su ubicación histórica, mientras que otros consideran que el incremento de aforo se queda corto para las necesidades futuras del club.
Por el momento, ambas vías siguen abiertas. La Comunidad de Madrid trabaja en la reforma integral de Vallecas, mientras que el Rayo Vallecano continúa defendiendo una idea más ambiciosa: la construcción de un nuevo estadio que permita al club dar un salto definitivo en infraestructura y capacidad. La guerra entre ambas instituciones parece abierta.
