El club asegura que advirtió a las autoridades de los riesgos de seguridad, denuncia el lanzamiento reiterado de objetos desde el fondo y anuncia que solicitará las imágenes para identificar a los responsables.
El Rayo Vallecano ha emitido un contundente comunicado para condenar los incidentes registrados este sábado en el Estadio de Vallecas, que han provocado la suspensión definitiva del encuentro ante el Athletic Club. La entidad franjirroja acusa a miembros del grupo ultra Bukaneros de organizar y ejecutar los hechos con la intención de detener el partido y asegura que había advertido previamente a las autoridades de los riesgos de seguridad.
El club presidido por Raúl Martín Presa sostiene que lo ocurrido no fue fortuito, sino que respondió a una actuación «previamente ideada y planificada» por los responsables de un grupo organizado. Según su versión, los incidentes atentaron contra la seguridad de los futbolistas, el equipo arbitral y los aficionados que acudieron a Vallecas, además de perjudicar la imagen de la entidad.
En el comunicado, el Rayo afirma que adoptó todas las precauciones a su alcance para evitar lo sucedido. Durante la semana, asegura, trasladó a la Delegación del Gobierno, la Policía Nacional, la Policía Municipal y el departamento de Seguridad de LaLiga su preocupación por el ambiente que podía generarse, a raíz de diferentes comunicados difundidos por Bukaneros y organizaciones vinculadas, como la Plataforma ADRV y la Federación de Peñas.
La entidad también señala que reforzó la seguridad privada del estadio y que denunció ante la Policía Nacional los comunicados que, a su juicio, anticipaban una situación de hostilidad.
El Rayo denuncia el lanzamiento reiterado de objetos
El club explica que, durante el encuentro, trató de evitar la suspensión mediante mensajes por megafonía y videomarcador, en los que se solicitaba el cese del lanzamiento de objetos y se advertía de las posibles consecuencias. También movilizó a voluntarios y recogepelotas para retirar los elementos arrojados al terreno de juego y facilitar la reanudación.
Sin embargo, según la versión de la entidad, los lanzamientos se repitieron hasta en tres ocasiones después de que los objetos fueran retirados. El Rayo añade que sus capitanes y distintos miembros del club se acercaron al fondo para pedir a los aficionados implicados que cesaran en su actitud, sin conseguirlo.
Finalmente, siempre según el comunicado, la coordinadora de seguridad de la Policía Nacional comunicó al árbitro que debía suspender definitivamente el encuentro al no poder garantizarse las condiciones necesarias para continuar.
El Rayo sostiene que la actuación fue planificada también desde el punto de vista logístico, con la preparación de papeles impresos y pequeñas esferas de dos centímetros que posteriormente fueron lanzadas al campo.
El intento de asalto al palco, en el origen de la denuncia
La entidad vincula los incidentes de este sábado con el intento de asalto al palco que, según denunció, se produjo la semana anterior. El club afirmó entonces que más de medio centenar de presuntos integrantes de Bukaneros, muchos de ellos encapuchados, intentaron acceder a esa zona con la supuesta intención de agredir a miembros de la directiva, especialmente al presidente.
El Rayo asegura que también puso en conocimiento de la Policía Nacional y la Policía Municipal la concentración celebrada el viernes por integrantes de colectivos vinculados al entorno de Bukaneros. En ese contexto, denuncia la comercialización de productos que considera presuntamente ilegales y que, según su interpretación, podrían constituir un delito de odio contra el presidente y la propia entidad.
El comunicado también recuerda los precedentes de los partidos ante el Real Madrid, en septiembre de 2012, y el Albacete, en 2019, que el club cita como episodios anteriores en los que se produjeron suspensiones o interrupciones relacionadas con incidentes en el estadio.
El club denuncia presiones a aficionados en Butarque
La entidad amplía sus críticas a otras actuaciones que, según sostiene, se han producido durante la temporada. En concreto, denuncia presiones, coacciones y amenazas contra aficionados rayistas que decidieron acudir a Butarque para presenciar los partidos disputados allí mientras Vallecas no estaba disponible.
El Rayo afirma que algunos seguidores tuvieron que superar un «piquete informativo» para conseguir entradas y que otros fueron fotografiados en el estadio y señalados posteriormente en redes sociales como traidores. Según el club, varios aficionados se pusieron en contacto con la entidad para trasladar su preocupación y miedo ante esta situación.
Asimismo, critica las protestas que, durante la pasada temporada, impidieron animar con normalidad durante los primeros quince minutos de determinados encuentros disputados en lunes. La entidad considera que estas acciones antepusieron otros intereses al descanso y la salud de los futbolistas.
El Rayo pide medidas contra los grupos ultras
En el tramo final del comunicado, el club reclama a las instituciones que pongan fin a cualquier forma de apoyo, financiación o promoción de grupos ultras y organizaciones afines. También pide a quienes tienen responsabilidades públicas que actúen frente a las conductas de intimidación y violencia.
La entidad relaciona lo sucedido con el regreso al Estadio de Vallecas tras la controversia por la concesión y la situación del recinto, y defiende la gestión económica y deportiva de la actual directiva durante sus más de quince años al frente del club.
Por último, el Rayo anuncia que solicitará a las autoridades competentes las imágenes de vídeo para identificar a las personas que lanzaron objetos al terreno de juego con el objetivo de detener el partido y aplicarles el régimen interno de la entidad.
El club concluye que los incidentes han perjudicado tanto al Rayo y a sus futbolistas como a la mayoría de sus aficionados, al cuerpo arbitral, al Athletic Club y a los seguidores rojiblancos desplazados a Vallecas.
Nota completa:
Rayo Vallecano de Madrid, S.A.D. quiere condenar con total rotundidad y sin ningún género de dudas los hechos acaecidos hoy en el fondo del Estadio de Vallecas, que han provocado la suspensión del partido frente al Athletic Club de Bilbao.
No se trata de hechos fortuitos u ocasionales, sino de actuaciones previamente ideadas y planificadas por los líderes intelectuales de un grupo organizado, y posteriormente ejecutadas hoy por los miembros de dicho grupo, con la única finalidad de detener el encuentro hasta provocar su suspensión como finalmente ha sucedido. De esta forma, se ha atentado contra la seguridad de los jugadores, los árbitros presentes en el terreno de juego, contra la libertad de estos para ejercer su profesión y de la mayoría de los aficionados desplazados al estadio esta tarde, cuyo único interés era ver un partido de fútbol, y por supuesto contra el propio Rayo Vallecano de Madrid, cuya imagen ha sido gravemente dañada.
Rayo Vallecano quiere comunicar, asimismo, que ha adoptado todas las precauciones y dispuesto todos los medios a su alcance para impedir que se produjeran sucesos como los de hoy.
Estos hechos se producen tan solo una semana después del intento fallido de asalto al palco por parte de más de medio centenar de presuntos miembros del grupo ultra Bukaneros, en su mayoría encapuchados y con el rostro cubierto, con la presunta intención de agredir a los miembros de nuestra directiva y, especialmente, al presidente de la entidad. El Club ya informó de estos hechos el pasado sábado 3 de octubre de 2026.
Durante esta semana, el Club ha advertido tanto a la Delegación del Gobierno, a la Policía Nacional, a la Policía Municipal y al Departamento de Seguridad de LaLiga de la necesidad de adoptar todas las medidas necesarias en materia de seguridad, ya que el grupo ultra Bukaneros y las organizaciones vinculadas al mismo, como Plataforma ADRV y la Federación de Peñas, han emitido comunicados que hacían prever una situación de gran hostilidad como la que se ha producido. Estos comunicados fueron denunciados esta semana ante la Policía Nacional. Rayo Vallecano de Madrid no solo ha informado y advertido a las distintas autoridades de los riesgos para la seguridad del partido, sino que, además, ha reforzado la seguridad privada en el estadio, aumentando el número de efectivos en el día de hoy.
Durante el partido, Rayo Vallecano de Madrid ha puesto todos los medios a su alcance para intentar evitar la suspensión del encuentro, emitiendo reiteradamente mensajes por megafonía y a través del videomarcador del estadio, instando al cese de estas actitudes y advirtiendo de que, si persistían, el encuentro podría suspenderse. Asimismo, ha movilizado a todos los voluntarios y recogepelotas para recoger los objetos que estaban siendo lanzados, a fin de reanudar el partido. Sin embargo, cada vez que los objetos eran recogidos, las personas situadas en el fondo, que actuaban de forma agrupada y coordinada, volvían a lanzarlos al terreno de juego. Esta conducta se repitió hasta en tres ocasiones, pese a las reiteradas advertencias y a los mensajes emitidos por megafonía y a través de los videomarcadores del Club.
Tal ha sido el empeño de Rayo Vallecano de Madrid en evitar la suspensión del partido que incluso nuestros capitanes y distintos miembros del Club se han acercado al fondo a rogar y suplicar a unos vándalos que cesaran en esas actitudes. Estos han hecho caso omiso de los ruegos y súplicas, pues su única intención era detener el partido.
Finalmente, y pese a todas esas medidas, la coordinadora de seguridad de la Policía Nacional comunicó al árbitro que se debía proceder a la suspensión definitiva del partido, al no poder garantizarse las condiciones de seguridad necesarias para la continuación del encuentro.
Rayo Vallecano de Madrid, S.A.D. puso en conocimiento de la Policía Nacional y de la Policía Municipal la concentración celebrada ayer por miembros del grupo Bukaneros bajo sus marcas más amables, Plataforma ADRV y Federación de Peñas, con el fin de evitar la venta de productos presuntamente ilegales cuya comercialización podría ser constitutiva de un presunto delito de odio contra su presidente y contra la propia entidad.
Este atentado contra Rayo Vallecano de Madrid ha sido minuciosamente planificado, ya que, para su ejecución, ha sido necesario coordinar una logística de medios materiales, como los papeles impresos y las esferas de 2 cm, así como disponer de una organización que coordinara todas estas actuaciones de forma simultánea.
Desgraciadamente, es el tercer partido en los últimos quince años en el que la intolerancia de unos pocos, ante la negativa de Rayo Vallecano de Madrid a plegarse a sus extorsiones, impide a la afición del Rayo Vallecano de Madrid y a sus jugadores disfrutar del fútbol. Ya ocurrió en el Rayo Vallecano–Real Madrid de septiembre de 2012 y en el Rayo Vallecano–Albacete de 2019. En aquellas ocasiones, al igual que hoy, los hechos se produjeron después de los mensajes de extorsión e intolerancia de los mismos que han llevado a cabo los hechos de hoy.
Rayo Vallecano de Madrid solicita a todas las instituciones que pongan fin a cualquier forma de connivencia con grupos ultras o con organizaciones afines en las que estos se camuflan, así como a cualquier apoyo, financiación o promoción de estos colectivos, cuyas actuaciones son contrarias a los valores del deporte. Quienes ostentan responsabilidades públicas deben actuar con firmeza frente a estas conductas y evitar cualquier gesto que pueda servir de amparo o legitimación a quienes recurren a la intimidación y a la violencia.
Los hechos acaecidos hoy son la respuesta a la rabia que provoca en esta minoría de intolerantes el regreso al Estadio de Vallecas. Este regreso pone fin a la situación que atravesaba el Club como consecuencia de la indebida suspensión de la concesión del Estadio de Vallecas, una circunstancia que les venía muy bien a estos grupos organizados como elemento de presión contra el presidente, al que llevan intentando minar desde hace más de quince años.
Durante esos quince años, y pese a esa presión, la actual directiva ha conseguido reconducir la situación de una entidad en quiebra técnica, con más de cien (100) millones de euros de pasivo, hasta convertir a Rayo Vallecano en un equipo saneado económicamente, siendo esta gestión un ejemplo de gestión económica dentro del fútbol español. La misma gestión que ha permitido aumentar el coste de plantilla en más de un 300%. Al mismo tiempo, ha llevado al equipo a la época más dorada de sus 102 años de historia, con la participación en 12 temporadas en Primera División, la disputa de unas semifinales de la Copa de S. M. el Rey y la consecución reciente de un subcampeonato europeo.
Estos hechos se unen a los últimos actos de intolerancia que hemos sufrido esta misma temporada, entre los que se encuentran las presiones, coacciones y amenazas que ha recibido el resto de la afición que ha decidido acudir a Butarque. Para disponer de las entradas, estos aficionados se han visto obligados a superar un «piquete informativo». Incluso se ha señalado a distintos miembros conocidos del rayismo mediante la toma de fotografías en Butarque y su posterior difusión en redes sociales para calificarlos de traidores a su movimiento. Algunos de estos aficionados se han puesto en contacto con el Club para mostrar su miedo y preocupación ante dicha situación.
Esta misma actitud también se manifestó la temporada pasada mediante protestas en las que no se permitía a nadie del estadio animar durante los primeros quince minutos de los partidos disputados en lunes, como los encuentros contra Valencia, Real Betis, Levante y Girona, celebrados después de los encuentros frente a Bratislava, Białystok, Samsunspor y Strasbourg, respectivamente. Pese a los largos desplazamientos que estos compromisos exigían, se antepusieron los intereses del negocio que tienen en el mercado de Nueva Numancia al descanso, a la seguridad y a la salud de los propios futbolistas.
Rayo Vallecano de Madrid, S.A.D. va a solicitar a las autoridades competentes las imágenes de vídeo para identificar a todas las personas situadas en el fondo que hayan arrojado elementos al campo para detener el partido, con la finalidad de aplicarles el régimen interno del Club.
Rayo Vallecano de Madrid, sus jugadores y la mayoría de su afición, así como el cuerpo arbitral, los jugadores del Athletic Club y los aficionados de este club desplazados al estadio, son todos víctimas de un atentado contra sus derechos y libertades, cometido por un grupo organizado de intolerantes.
