Según informa MARCA, el club trabaja contrarreloj con LaLiga y Delegación de Gobierno para cambiar el escenario del partido de este martes, aunque el margen de maniobra es mínimo
El Rayo Vallecano quiere apurar hasta el último momento sus opciones de disputar este martes ante el Espanyol su partido como local en el Estadio de Vallecas. Según informa MARCA, el club franjirrojo mantiene conversaciones con LaLiga y Delegación de Gobierno para estudiar la viabilidad de un cambio de escenario después de que la Comunidad de Madrid haya levantado este lunes la medida cautelar que impedía utilizar el estadio.
La decisión de la Comunidad supone un giro respecto a lo sucedido durante las últimas semanas. El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco, había confirmado horas antes que el Rayo-Espanyol no se jugaría en Vallecas y que el objetivo era intentar que el siguiente encuentro, ante el Athletic Club el 10 de octubre, pudiera disputarse ya en el barrio.
Sin embargo, una vez firmada la orden que levanta la suspensión con efecto inmediato, el Rayo ha decidido explorar hasta el final la posibilidad de regresar a su estadio antes de lo previsto.
Menos de 24 horas para cambiarlo todo
El principal problema es el tiempo. El Rayo-Espanyol está fijado para este martes y LaLiga había comunicado previamente a las partes que el encuentro se disputaría en Butarque. Además, toda la organización del partido se ha preparado durante los últimos días pensando en el estadio del Leganés.
Un cambio de sede a menos de 24 horas del encuentro no implica únicamente trasladar el partido de un estadio a otro. Hay que modificar toda la operativa: organización, televisión, accesos, personal, servicios, seguridad y coordinación con las diferentes instituciones.
Y hay un condicionante especialmente importante: el partido está declarado de alto riesgo.
Precisamente, Delegación de Gobierno ha tenido que autorizar incluso la ampliación del plazo para que los abonados del Rayo puedan realizar el canje de sus entradas. Finalmente, los aficionados que todavía no lo hayan hecho podrán acudir este martes de 10:00 a 14:00 horas.
El club había habilitado este lunes el canje hasta las 23:59 horas y cientos de rayistas acudieron a las taquillas, mientras diferentes peñas mantenían su llamamiento a no retirar las entradas como medida de protesta.
La logística de seguridad, otro obstáculo
El dispositivo de seguridad está planteado para Butarque y cualquier modificación tendría que contar con la coordinación de Delegación de Gobierno y del resto de organismos implicados.
No es, por tanto, suficiente con que la Comunidad haya levantado la cautelar. LaLiga debe validar el cambio y las autoridades deben garantizar que el encuentro puede celebrarse con todas las garantías en Vallecas.
El tiempo juega claramente en contra del Rayo.
El césped también entra en escena
Otro de los elementos que debe valorarse es el estado del terreno de juego de Vallecas. Después de varias semanas sin albergar partidos oficiales, el césped no se encuentra en las mejores condiciones y también debe ser tenido en cuenta antes de autorizar un cambio de última hora. Ya que se encuentra cambiando de césped cuando AS.
La prioridad del Rayo, sin embargo, es clara: volver a Vallecas cuanto antes.
La Comunidad ha confirmado este lunes que la segunda auditoría concluye que las instalaciones inspeccionadas se encuentran “operativas y en condiciones adecuadas para su funcionamiento ordinario”, después de constatar una “mejora material y documental muy significativa” respecto a la primera auditoría.
La puerta que se abrió con el levantamiento de la cautelar
El escenario que existía durante la mañana era muy diferente. El propio Mariano de Paco había asegurado que el Espanyol no se podría jugar en Vallecas y que el objetivo era llegar al Rayo-Athletic de octubre.
Ahora, con la orden de levantamiento de la suspensión ya firmada y con efecto inmediato, el Rayo entiende que existe una última posibilidad que merece la pena explorar.
Butarque sigue siendo, a estas horas, el escenario previsto para el Rayo-Espanyol, pero el club no quiere cerrar la puerta a Vallecas mientras LaLiga y las autoridades estudian si existe margen para modificar la sede.
La decisión tendrá que tomarse prácticamente contra el reloj. El Rayo quiere jugar de nuevo en su casa y está dispuesto a apurar todas las vías disponibles, pero la complejidad organizativa de un partido de alto riesgo a pocas horas de su celebración convierte el cambio en una operación especialmente complicada.
