Cientos de aficionados se congregaron este viernes en el parque Juan José García Espartero para exigir un cambio en la gestión de Raúl Martín Presa, reclamar la devolución de la parte proporcional de los abonos por los tres partidos fuera de Vallecas y defender el futuro del estadio.
El Rayismo volvió a salir a la calle. Cientos de aficionados del Rayo Vallecano se congregaron este viernes por la tarde en el parque Juan José García Espartero bajo el lema ‘SOS Rayo’, en una movilización para denunciar la situación que atraviesa el club y exigir responsabilidades a su presidente, Raúl Martín Presa. La protesta se celebró en la víspera del regreso del equipo a Vallecas, después de cuatro meses sin disputar partidos oficiales en su estadio.
«Este es el corazón de Vallecas, de aquí no nos va a mover ni Dios», fue uno de los mensajes que marcaron la concentración. Los aficionados insistieron en que no están dispuestos a renunciar a su vínculo con el barrio y defendieron que la movilización continuará hasta lograr cambios en la gestión del club.
La protesta giró principalmente en torno a tres reivindicaciones: la continuidad de la lucha contra la gestión de Presa, el respeto al Rayismo y a Vallecas, y la devolución del dinero correspondiente a los tres encuentros que el equipo no pudo disputar en su estadio.
1. El Rayismo mantiene la presión contra Presa
Los convocantes dejaron claro que no piensan abandonar sus reivindicaciones y que continuarán por el camino emprendido durante las últimas décadas. El objetivo, según expresaron durante la concentración, es «liberar al club de las manos que lo tienen secuestrado».
Las críticas a la gestión de Raúl Martín Presa volvieron a ocupar un lugar central. Los aficionados cuestionaron su capacidad para dirigir la entidad y denunciaron la falta de atención a las necesidades de la masa social, así como las deficiencias que consideran que persisten en el Estadio de Vallecas.
Entre sus reclamaciones también señalaron problemas relacionados con el mantenimiento, la salubridad y la seguridad de las instalaciones, incluidas las medidas de prevención de incendios. En este contexto, pusieron en cuestión que la actual gestión pueda hacerse cargo de la futura concesión del estadio.
La protesta también sirvió para criticar que se vete a medios de comunicación y para denunciar la presencia en el palco de personas vinculadas a la extrema derecha, según los manifestantes. Asimismo, lamentaron que el club no haya realizado un ejercicio público de autocrítica ni haya pedido disculpas por la situación vivida durante los últimos meses.
2. Reclaman la devolución del dinero de los tres partidos fuera de Vallecas
La segunda gran cuestión abordada durante la concentración fue la reclamación económica por los tres encuentros que el Rayo Vallecano no pudo disputar en su estadio. Los aficionados defendieron que no son responsables de esta situación y exigieron que se les devuelva la parte proporcional del abono correspondiente a esos partidos.
«No es nuestra culpa, no es nuestra responsabilidad. Somos las víctimas», fue el mensaje trasladado durante la movilización.
Los seguidores consideran que el club puso a la venta los abonos en junio y julio pese a que, según denunciaron, no disponía de toda la documentación necesaria ni cumplía las medidas exigidas por la Comunidad de Madrid. Por ello, entienden que la afición no debe asumir las consecuencias económicas de que el equipo haya tenido que jugar fuera de Vallecas.
Las peñas del Rayo han presentado una reclamación en representación del conjunto de la afición, no únicamente de sus propios miembros. Según explicaron durante la concentración, esperan que el asunto pueda resolverse en un plazo inferior a seis meses y reclaman responsabilidades directas a la presidencia del club.
La devolución proporcional del abono se convirtió en uno de los principales focos de la protesta, en la que los seguidores insistieron en que son quienes más han sufrido las consecuencias de no poder acudir a su estadio durante estos encuentros.
3. «Con Vallecas no se juega»: la defensa del estadio
La defensa del Estadio de Vallecas fue el tercer gran eje de la movilización. Los aficionados recordaron que la relación entre el club, el barrio y su estadio es una parte esencial de la identidad rayista y advirtieron de que no aceptarán que se les aparte de ese vínculo.
Durante la concentración también se puso sobre la mesa la preocupación por el futuro de las instalaciones y por las disputas relacionadas con los terrenos del estadio. Los convocantes recordaron que, desde la conversión del club en sociedad anónima bajo la familia Ruiz-Mateos, han existido controversias sobre el suelo de Vallecas y expresaron su temor a que vuelvan a producirse movimientos que pongan en riesgo su continuidad.
«Con Vallecas no se juega», insistieron los aficionados, que anunciaron que seguirán presionando de manera pacífica y que no están dispuestos a abandonar el entorno del estadio.
Las críticas se extendieron también a las instalaciones destinadas a los medios de comunicación, que, según denunciaron, siguen presentando carencias y no han experimentado mejoras suficientes.
Llamamiento a llenar Vallecas de indignación
La concentración concluyó con una mirada puesta en el partido de este sábado ante el Athletic Club. Los convocantes advirtieron de que no será una jornada normal y defendieron el derecho de la afición a expresar su descontento después de cuatro meses sin fútbol oficial en Vallecas.
El llamamiento fue claro: acudir al estadio y llenarlo, pero también hacerlo visible como escenario de protesta por una situación que consideran insostenible y que, según denunciaron, se prolonga desde hace más de veinte años.
El Rayismo anticipa así un ambiente de máxima tensión en la grada durante el regreso del equipo a su casa. La reclamación por los tres partidos disputados fuera, las críticas a la gestión de Raúl Martín Presa y la defensa del estadio marcaron una movilización que dejó un mensaje inequívoco: la afición no piensa renunciar a Vallecas ni dejar de exigir responsabilidades.
