El Rayo Vallecano está a solo 90 minutos de poder vivir la primera final de su Historia, y la afición no quiere perder ese momento. Tras la victoria en el partido de ida de la semifinal ante el Estrasburgo disputada en Vallecas, los hinchas comenzaron a hacer la fila para poder hacerse con una de las entradas para el partido de vuelta en la localidad francesa.
Colas para sacar entradas para el partido de Conference en Estrasburgo
Desde el propio jueves por la noche, coincidiendo con el partido ante el cuadro francés, los primeros hinchas se quedaron haciendo noche para ser de los primeros en tener su entrada y no correr el riesgo de quedarse sin ella.
Todo ello a pesar de que el club ya comunicó que las entradas no saldrían a la venta hasta el sábado 2 de mayo, es decir, los primeros de la fila van a pasar dos noches en la calle. A media tarde del viernes 1 de mayo cerca de un centenar de aficionados ya estaban en la fila. Se recuerda que de momento solo están disponibles las entradas para abonados del equipo franjirrojo.
Se calcula que el Rayo Vallecano dispondrá de unas 1300 localidades para sus aficionados, por lo que podrá volver a verse un masivo desplazamiento para ver al EuroRayo, en uno de los partidos más especiales de sus 100 años de historia: unas semifinales de competición europea.
Ventaja ante el Estrasburgo
El equipo de Iñigo Pérez llega al partido de vuelta en el Stade de la Meinau con ligera ventaja en el marcador (1-0), lograda gracias al gol de Alemano en la segunda mitad.
Los franjirrojos tendrán que sudar para no dejarse remontar y vivir así su primera final. El Rayo está a tan solo 90 minutos de cumplir un sueño que parecía imposible.
Desplazamiento masivo de la afición del Rayo Vallecano a Estrasburgo
Si algo se está caracterizando esta temporada es por ver cómo la afición del Rayo Vallecano está viajando con su equipo por todos los rincones de Europa en los que ha jugado, y el Stade de la Meineau no será menos.
Se espera que más de 1000 rayistas viajen para ver en directo a su equipo en la vuelta de las semifinales ante el Estrasburgo.
La afición franjirroja ya ha viajado masivamente a Bratislava, Polonia o Atenas, y volverá a vivir una noche mágica en Francia, donde esperan poder cumplir el sueño de llegar a su primera final.
