El Rayo Vallecano visita este domingo a la Real Sociedad en un partido que tendrá un significado especial para Beñat San José. El entrenador franjirrojo se sentará por primera vez en el banquillo de Anoeta como técnico profesional, en el estadio de su ciudad y del club en el que dio sus primeros pasos tanto como futbolista como entrenador.
El donostiarra no escondió la emoción que le genera este regreso durante la rueda de prensa previa al encuentro. «No te voy a negar que es absolutamente especial para mí. Es mi casa, mi ciudad, donde nací futbolísticamente y donde nací también como entrenador. Las dos cosas: tanto como jugador como entrenador estuve y nací, o me crié, en la cantera de la Real», explicó.
San José conoce bien Zubieta y el entorno de la entidad txuri-urdin, donde pasó una parte importante de su formación. Como futbolista jugó en las categorías inferiores de la Real Sociedad, llegando a actuar como interior zurdo, aunque no completó su último año de juvenil. Su vocación por los banquillos apareció muy pronto y comenzó a compaginar su etapa como jugador con sus primeros pasos como técnico.
Después de obtener sus títulos de entrenador, pasó por la escuela del Antiguoko antes de regresar a la estructura de la Real Sociedad, donde estuvo cuatro temporadas dirigiendo equipos de cantera.
De recogepelotas en Anoeta a entrenador del Rayo
Su relación con el estadio donostiarra viene incluso de antes. Según informó el Diario AS, Beñat estuvo presente en la inauguración de Anoeta, el 13 de agosto de 1993, en el amistoso entre la Real Sociedad y el Real Madrid que terminó con empate a dos. En aquella ocasión participó como recogepelotas, una experiencia que forma parte de sus recuerdos de juventud. El técnico también guarda un vínculo especial con el antiguo Atotxa, al que acudía acompañado de su abuelo Bernabé para ver los partidos de la Real.
Ahora regresará a Anoeta desde el otro lado, como entrenador del Rayo Vallecano y en su primera visita profesional al estadio. «Conozco a casi todo el mundo allí y, obviamente, para mí es muy especial. Es mi ciudad, el equipo de toda mi vida y no voy a negar que es totalmente especial para mí, muy emocional», reconoció.
Pese al componente sentimental, Beñat dejó claro que su prioridad será conseguir un buen resultado con el Rayo: «Cuando tenemos que jugar el partido, hemos analizado bien a un grandísimo equipo que conozco muy bien y vamos a ir con todo para conseguir los tres puntos».
Será, por tanto, un regreso cargado de recuerdos para el entrenador franjirrojo: del niño que acudía a Atotxa con su abuelo y del joven que se formó en Zubieta al técnico que ahora dirige al Rayo Vallecano en Primera División.
