Beñat San José repitió una imagen que ya se había producido una semana antes en Vallecas. Tras el pitido final del Rayo-Celta (3-0), el técnico franjirrojo reunió a sus jugadores sobre el césped antes de que se marchasen a los vestuarios. En esta ocasión, el encuentro terminó con un ambiente muy diferente al de la anterior cita en casa: el entrenador pudo felicitar a sus futbolistas después de una victoria contundente.
El técnico quiso que la plantilla compartiese unos minutos sobre el terreno de juego antes de retirarse. Beñat esperó a que los jugadores se acercasen y les trasladó un mensaje de reconocimiento por el trabajo realizado ante el conjunto gallego. Además, les pidió que no se marchasen directamente al túnel de vestuarios y que disfrutasen del momento junto a la afición.
En la rueda de prensa posterior, el entrenador explicó el contenido de aquella conversación: «Les he felicitado por el partido que han hecho y les he dicho que se sintieran orgullosos. Sobre todo, que no se fuera nadie, porque tenían que saludar y disfrutar con la afición. Hoy hemos hecho un partido redondo y hay que ir partido a partido y disfrutar de las cosas».
Una imagen que se repitió tras la derrota ante el Elche
La escena tuvo un precedente reciente. Después de la dura derrota por 0-3 frente al Elche, Beñat también reunió a sus futbolistas antes de entrar a vestuarios. Entonces, el mensaje fue distinto: levantar la cabeza, seguir trabajando y dar las gracias a los aficionados que permanecieron en Vallecas pese al resultado adverso.
«La semana pasada pasó lo contrario y nos tuvimos que reunir para decir que había que seguir trabajando, levantar las cabezas y también saludar y agradecer a la afición, que por cierto nos aplaudió. Eso dice mucho de esta afición. Esta vez ha sido lo mismo, pero felicitándoles por la victoria», explicó el entrenador.
De esta manera, Beñat volvió a utilizar ese momento de reunión para trasladar un mensaje colectivo a sus jugadores. La diferencia estuvo en el resultado y en las sensaciones: después del tropiezo ante el Elche, tocó levantarse; frente al Celta, celebrar un triunfo que permitió al Rayo recuperar sensaciones, marcar tres goles y dejar por primera vez la portería a cero esta temporada.
