El Rayo Vallecano sostiene una tesis muy concreta: La auditoría que la Comunidad presentó como documento de julio de 2026 ya existía desde diciembre de 2025.
Según el club, el documento original fue creado en Word el 12 de diciembre de 2025, después de una visita al estadio realizada el 1 de diciembre de 2025.
Posteriormente, ese documento habría sido convertido a PDF y firmado el 14 de julio de 2026, a las 13:40:02.
El Rayo considera esto fundamental porque la Comunidad utilizó esa auditoría para justificar la Orden 1453/2026, de 27 de julio, mediante la que inició el expediente de extinción de la concesión y acordó la suspensión cautelar.
El club incluso aporta como argumento las propiedades del PDF y varios elementos internos del propio informe que, según su interpretación, demostrarían que fue elaborado en 2025.
Esto es probablemente lo más potente del documento
No es simplemente: “La auditoría está mal.”
El Rayo está diciendo: “La Administración tenía conocimiento de esta auditoría desde diciembre de 2025, la mantuvo oculta durante más de siete meses y posteriormente la convirtió en el elemento central de una decisión adoptada en julio de 2026.”
Eso cambia bastante el enfoque.
1. El Rayo intenta desmontar la auditoría punto por punto
El comunicado entra en cuestiones muy concretas.
Instalación eléctrica
La auditoría decía que existía una falta de control reglamentario y que el último registro oficial era de 2009. El Rayo responde que tiene un certificado de una OCA fechado el 6 de diciembre de 2023, con resultado FAVORABLE, y que establece como próxima inspección el 24 de mayo de 2028. Además, el club señala que en ese certificado figura la Comunidad de Madrid como titular de la instalación. Este último punto es especialmente interesante porque el Rayo intenta trasladar parte de la responsabilidad documental a la propia Comunidad.
Protección contra incendios
La auditoría cuestionaba también esta instalación. El Rayo afirma haber entregado las actas de inspección anual realizadas el 4 de marzo de 2026.
Plan de Autoprotección
La auditoría decía que el Plan de Autoprotección era de 2009 y que no se había actualizado. El Rayo responde con un dato muy concreto: 20 actualizaciones entre el 16 de septiembre de 2021 y el 27 de agosto de 2025, todas registradas en la Comunidad de Madrid.
Este es otro de los argumentos que más puede comprometer la credibilidad de la auditoría si efectivamente esos documentos estaban en poder de la Administración cuando se elaboró el informe.
2. Manipulación de la auditoría
El Rayo reconstruye una cronología que pretende demostrar que la actuación administrativa fue excesivamente rápida en julio. Según el club:
- 12 diciembre 2025: existiría el informe en Word.
- 14 julio 2026, 13:24: se transforma en PDF.
- 14 julio, 13:40: se firma.
- 14 julio, 15:05: un técnico de la Comunidad firma su informe de valoración.
- 16 julio: propuesta de incoación del expediente.
- 27 julio: se dicta la Orden 1453/2026.
- 28 julio: se comunica públicamente la suspensión.
Y aquí el Rayo lanza una de las acusaciones más fuertes del comunicado:
¿Cómo puede un técnico analizar un informe de más de 100 páginas, comprenderlo, validarlo y redactar un informe de 12 páginas en aproximadamente 85 minutos si supuestamente acaba de recibirlo?
El club lo considera incompatible con que el documento hubiera sido recibido por primera vez ese día.
Pero ojo: esto es un argumento del Rayo, no una prueba definitiva de que el procedimiento sea ilegal.
La Comunidad podría sostener que conocía previamente el contenido, que disponía de versiones anteriores o que el informe técnico se elaboró sobre documentación que ya estaba en su poder.
3. La Comunidad cambia de postura
El Rayo introduce un posible cambio de postura de la Comunidad. Cita unas declaraciones de Mariano de Paco en la Asamblea de Madrid del 19 de marzo de 2026, en las que habría afirmado:“no existe un problema de seguridad en el campo del Rayo, no existe un problema de accesibilidad (…) existe un problema de limpieza”. Y después contrapone esas declaraciones con la situación de julio, cuando la Comunidad pasa a hablar de graves deficiencias y suspende la concesión.
El Rayo sitúa el punto de inflexión en junio de 2026.¿Por qué? Porque la Comunidad presentó entonces su proyecto de reforma integral del estadio, con una inversión de 60 millones de euros y una ampliación hasta al menos 18.500 espectadores. Según el Rayo, la Comunidad habría planteado al club asumir esa reforma para continuar como concesionario y, al no aceptar el club, habría cambiado la estrategia hacia la extinción de la concesión.
Es una opinión del club; no información
Pero también es la parte que más necesitaría documentación externa para poder afirmarla como hecho. El comunicado demuestra que el Rayo mantiene esa tesis. No demuestra por sí solo que esa fuera efectivamente la motivación real de la Comunidad.
4. ¿Qué dice la Comunidad en respuesta?
Aquí está el contrapunto fundamental. La versión de la Comunidad es prácticamente opuesta. Mariano de Paco sostiene que el Rayo habría incumplido requerimientos administrativos relacionados con seguridad y mantenimiento, y que ahora está intentando solucionar los problemas después de haber actuado tarde.
Además, la Comunidad mantiene que no permitirá la reapertura hasta que una auditoría externa determine que el estadio es seguro. Por tanto, tenemos dos relatos enfrentados:
Rayo
“Hemos acreditado documentalmente que el estadio es seguro y la Comunidad está retrasando deliberadamente la reapertura.”
Comunidad
“El estadio tenía deficiencias graves, el Rayo incumplió sus obligaciones y ahora estamos comprobando que las reparaciones realmente solucionan los problemas.”
5. El punto más delicado para la Comunidad
Hay tres elementos que habría que investigar mucho más:
A) ¿Cuándo recibió realmente la Comunidad el informe de diciembre?
Esta es la pregunta número uno. El Rayo aporta evidencias de que el documento tenía una versión Word creada en diciembre. Pero falta conocer documentalmente:
¿Quién lo recibió? ¿Cuándo? ¿En qué expediente estaba? ¿Quién lo encargó? ¿Qué tramitación tuvo entre diciembre y julio?
Si se demuestra que la Comunidad tenía conocimiento formal del informe desde diciembre y, pese a considerar que existía un riesgo grave para aficionados, jugadores y trabajadores, no comunicó nada al Rayo ni ordenó actuaciones durante siete meses, la posición del club ganaría fuerza.
B) ¿Por qué el informe de julio utiliza datos que parecen corresponder a 2025?
El comunicado señala que varias tablas del propio informe calculan la vida útil restante tomando 2025 como año de referencia.
Por ejemplo:
- Bombas de calor: 4 años restantes hasta 2029.
- Grupo electrógeno: 15 años hasta 2040.
- Bombas PCI: 18 años hasta 2043.
- Mangueras: 15 años hasta 2040.
- Extintores: 7 años hasta 2032.
Si el documento hubiera sido elaborado realmente en julio de 2026, el Rayo pregunta implícitamente:
¿Por qué esos cálculos siguen utilizando 2025 como año de referencia?
Es una cuestión objetiva que se puede comprobar en el documento.
C) ¿Qué deficiencias siguen existiendo HOY?
¿Está Vallecas actualmente en condiciones de albergar un partido con público?
El Rayo dice que sí y aporta informes actuales. La Comunidad dice que todavía necesita comprobarlo. De hecho, el consejero mantiene que la reapertura depende de que la auditoría confirme la seguridad.
6. Un detalle muy importante: el Rayo dice que la Comunidad NO le ha pedido ninguna obra
Este punto aparece varias veces y puede ser relevante. El club afirma que, desde que supuestamente existía la auditoría en diciembre de 2025:
“La Consejería no ha requerido a Rayo Vallecano la ejecución de obra alguna.”
Y añade que tampoco lo habría hecho después de las inspecciones de agosto. Esto genera una pregunta lógica: Si existían deficiencias graves de seguridad desde diciembre…
¿por qué durante meses no se ordenó al concesionario ejecutar las actuaciones necesarias?
La Comunidad tendría que explicar documentalmente qué requerimientos hizo, cuándo los hizo y qué obligaciones concretas incumplió el Rayo.
7. El asunto de las inspecciones de agosto también es relevante
El Rayo cuenta que:
- 4 de agosto: técnicos de la Comunidad inspeccionaron el estadio.
- 13 de agosto: el Rayo pidió levantar la suspensión.
- 27 de agosto: nueva inspección, acompañada por personal de la empresa que realizó la auditoría.
- 2 de septiembre: la Comunidad anunció otra visita.
Y el club dice que en las inspecciones del 4 y 27 de agosto no se le indicó qué obras concretas debía ejecutar.
Esto es importante porque, si el objetivo es garantizar la seguridad, resulta razonable preguntar:
¿Qué deficiencias concretas siguen sin solucionar y qué actuaciones concretas exige la Comunidad?
No basta con hablar genéricamente de “seguridad”.
8. El Rayo también intenta demostrar que actualmente tiene documentación de sobra
Aquí el comunicado es muy detallado.
Habla de:
- certificado OCA eléctrico;
- inspección de protección contra incendios;
- informes sobre alumbrado de emergencia;
- documentación sobre legionela;
- mantenimiento de agua caliente sanitaria;
- calefacción;
- Plan de Autoprotección;
- informes técnicos y periciales;
- documentación presentada entre el 29 de julio y el 17 de agosto.
Y añade que LaLiga emitió el 15 de agosto un informe de emergencias sobre el cumplimiento del Reglamento de Estadios sin deficiencias.
Esto no significa automáticamente que la Comunidad esté obligada a aceptar esos informes. Pero sí significa que el Rayo está construyendo una defensa basada en documentación técnica concreta, no únicamente en declaraciones políticas.
9. Valoración
El comunicado se resume en una frase:
El Rayo ha pasado de defenderse de las acusaciones a cuestionar la propia construcción administrativa del expediente.
Después de este documento, el Rayo intenta convertirla en: “¿Cómo se construyó el expediente que permitió a la Comunidad suspender Vallecas y por qué se utilizó en julio una auditoría que, según el club, existía desde diciembre?”
No es algo confirmado; es versión del club
No se puede decir que “la Comunidad manipuló la auditoría.” Ni tampoco: “La Comunidad ocultó deliberadamente la auditoría para quitarle el estadio al Rayo.”
El comunicado acusa a la Comunidad de eso, pero para convertirlo en información propia necesitamos acreditar documentalmente la cadena de custodia del informe, su registro administrativo, quién tuvo acceso a él y cuándo.
Lo que sí podemos afirmar con seguridad es:
El Rayo sostiene que el informe de auditoría utilizado para fundamentar la suspensión fue creado originalmente en diciembre de 2025 y aporta elementos documentales para defender esa afirmación.
Eso está respaldado por el propio comunicado.
