Augusto Batalla atraviesa un gran momento en el Rayo Vallecano. Sus paradas en estos últimos partidos y especialmente desde los once metros, están impulsando a la entidad franjirroja a conseguir su primera final europea y casi firmar la permanencia en Primera División.
Batalla se repite desde los once metros
Augusto Batalla se esta convirtiendo en un ídolo en Vallecas. El guardameta argentino desde que llegó al Rayo Vallecano ha caído de cabeza. El mismo ha dicho en algunas ocasiones que este barrio le recuerda mucho a su tierra y debe ser que esa nostalgia le hace dar su máximo nivel. Batalla esta demostrando un gran nivel esta temporada en la franja y en el partido de vuelta de semifinales de la Conference League se hizo grande y detuvo un penalti con el que venía incluida también la parada al rechace, para dejar sin opciones al Estrasburgo de remontada.
Este penalti parado no es un simple penalti, sino que asentó la clasificación para la final de la Conference League y se convirtió en el segundo penalti para consecutivamente. Parece que tras detener un penalti en la competición regular frente al Getafe, el jueves pasado le toco repetir la hazaña para que el Rayo Vallecano hiciese historia.
Parece ser que los porteros del conjunto dirigido por Iñigo Pérez están tocados por una varita para evitar los goles desde los 11 metros. Ya que Batalla lo ha hecho de forma consecutiva esta temporada y cuando le tuvo que suplir Cárdenas, el portero suplente de la entidad franjirroja le atajo un penalti al Espanyol, muy importante para la lucha por la permanencia del Rayo Vallecano.
Esto ha ocurrido en apenas 5 partidos contando todas las competiciones. Batalla tras esta gran actuación reafirma la gran situación futbolística que atraviesa, pese a perderse algún partido por molestias no ha bajado el listón. También se debe hablar de las porterías a 0 que esta dejando el guardameta argentino, que ya suma 17 porterías sin encajar gol entre todas las competiciones. Estos datos reflejan el gran estado de forma de Batalla y que esa confianza le ha llevado a conseguir detener dos penales seguidos y muy determinantes para el fututo del Rayo Vallecano.
