El Rayo Vallecano consiguió ante el Celta (3-0) algo que todavía no había logrado en las diez primeras jornadas de LaLiga: terminar un partido sin recibir ningún gol. Los franjirrojos estrenaron su casillero de porterías a cero en la undécima jornada, después de encadenar nueve encuentros consecutivos encajando.
El equipo de Beñat San José había recibido goles en todos sus compromisos ligueros disputados hasta la fecha. La racha comenzó en el estreno de la competición, con la derrota por 2-1 frente al Sevilla, y continuó ante el Alavés (1-1), el Barcelona (5-2), el Racing de Santander (3-2), el Real Madrid (4-1), el Espanyol (2-1), Osasuna (1-1), el Getafe (1-1) y el Elche (0-3).
En total, el Rayo había encajado 20 goles en esos nueve partidos, una media superior a los dos tantos por encuentro. La cifra reflejaba las dificultades defensivas que estaba teniendo el conjunto franjirrojo en este primer tramo de campeonato.
La jornada intersemanal frente al Athletic Club no se disputó en su fecha prevista, por lo que el encuentro ante el Celta era el décimo partido liguero que afrontaba el equipo, pero el noveno que jugaba. Ante los gallegos, el Rayo logró romper esa dinámica.
Audero y la defensa, protagonistas
La victoria por 3-0 permitió al Rayo sumar su primera portería imbatida del curso. El conjunto franjirrojo controló al Celta y apenas concedió ocasiones claras, con un Emil Audero seguro bajo palos y una línea defensiva que consiguió mantener la concentración durante los 90 minutos.
El doblete de Jorge de Frutos y el gol de Unai López completaron una tarde redonda en Vallecas. Más allá de los tres puntos y de la recuperación de sensaciones, el equipo de Beñat San José consiguió una asignatura pendiente: cerrar por primera vez un partido de Liga sin encajar.
