El fondo de Vallecas volvió a estar ocupado en el encuentro frente al Celta de Vigo (3-0), pero lo hizo sin recuperar la animación habitual. Bukaneros regresó a su ubicación después de la ausencia vivida ante el Elche, cuando el fondo permaneció vacío, aunque esta vez decidió mantener la grada sin el ambiente que acostumbra a acompañar al Rayo Vallecano.
La vuelta no supuso, por tanto, el regreso de los cánticos de apoyo ni de la animación habitual durante los partidos. En su lugar, el fondo mantuvo su protesta contra la directiva de Raúl Martín Presa, con diferentes cánticos dirigidos al presidente, entre ellos el ya habitual «Presa, vete ya».
La reivindicación también estuvo presente a través de cinco pancartas que recogían las principales demandas que la afición mantiene abiertas en sus negociaciones con el club: unos abonos accesibles y sin nuevas subidas, la presencia de la franja en las camisetas, un acuerdo de entradas visitantes, la defensa del Estadio de Vallecas y una mayor inversión en el fútbol femenino y la cantera.
Todo ello se produjo apenas un día después de la reunión entre representantes de la afición y la directiva rayista, que dejó varios compromisos, aunque también numerosos asuntos pendientes de resolver.
Sin Vida Pirata
La hinchada del Rayo tampoco celebró el triunfo franjirrojo con la habitual Vida Pirata. En esta ocasiones, seguramente por las reivindicaciones de la afición, no se cantó la típica canción para celebrar las victorias del equipo vallecano.
“Permitirme dejarlo en privado. Hemos hablado. Respeto cuando ellos deciden no animar o celebrar algo de la forma habitual. Agradecer esa explicación. Esperamos que poco a poco haya esa plenitud. No vamos a pedir nada de eso pero sí que haya comunicación para que las cosas mejoren”, explicó Beñat San José en rueda de prensa.
La plantilla escuchó al fondo tras el partido
Una vez finalizado el encuentro, los futbolistas del Rayo se acercaron al fondo antes de entrar en los vestuarios. Allí mantuvieron una conversación con representantes de la afición, que les trasladaron sus inquietudes en el actual contexto de tensión institucional.
Entre las cuestiones abordadas pudo estar la explicación de la ausencia de animación durante el encuentro, una decisión que contrasta con el apoyo habitual que recibe el equipo en Vallecas.
De esta manera, el fondo regresó al estadio, pero su vuelta estuvo marcada por una protesta que continúa vigente. La victoria ante el Celta no cambió la postura de la afición, que mantiene sus reivindicaciones mientras siguen abiertas las conversaciones con la directiva del Rayo.
