Vallecas vivió un momento de recuerdo y solidaridad antes del inicio del Rayo-Celta. Ambas aficiones guardaron un respetuoso minuto de silencio en memoria de las víctimas del grave accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo), en una imagen marcada también por el reconocimiento a quienes colaboraron en las primeras labores de auxilio.
Durante el homenaje, los dos cuerpos técnicos permanecieron juntos y sus entrenadores, Jorge Giráldez y Beñat San José, se fundieron en un abrazo. Un gesto de respeto compartido por los protagonistas y las dos aficiones presentes en el estadio.

En el fondo de Bukaneros se desplegó una pancarta con el mensaje: «Condolencias para los afectados. Reconocimiento a los servicios de emergencia». Unas palabras con las que el grupo quiso trasladar su apoyo a las personas afectadas por la tragedia y agradecer el trabajo de todos los profesionales que participaron en las labores de asistencia.
El homenaje tuvo también un significado especial para el rayismo después de la actuación de alrededor de medio centenar de aficionados del Rayo, en su mayoría integrantes de Bukaneros, durante el regreso del desplazamiento a Huelva. Los seguidores volvían a Madrid tras acompañar al equipo en la eliminatoria de Copa del Rey frente al Recreativo, cuando su tren quedó detenido a varios kilómetros del lugar del accidente.
Al conocer lo sucedido, decidieron acercarse hasta la zona para prestar ayuda. Allí colaboraron con los servicios de emergencia y otros voluntarios, auxiliaron a los afectados y participaron en el traslado de heridos leves hasta el polideportivo de Urda, habilitado para atender a las personas que necesitaban asistencia.
La solidaridad de aquellos aficionados fue reconocida por distintos sectores del rayismo y por el propio Beñat San José, que aseguró sentirse orgulloso de su comportamiento. Este sábado, Vallecas volvió a ponerlo de manifiesto.

Ya durante el encuentro, desde la grada se escucharon cánticos de «¡Bukaneros!» en alusión a la actuación de los aficionados en Urda y se pudo leer una pancarta en agradecimiento. Un reconocimiento espontáneo que se sumó al homenaje previo y que convirtió el recuerdo de las víctimas en un momento de unidad y orgullo para la afición del Rayo.
