El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha planteado dudas sobre su competencia para resolver la demanda presentada por la afición del Rayo Vallecano contra la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) por el cierre de una grada del Estadio de Vallecas. Según informa Europa Press, el tribunal considera que el procedimiento podría corresponder al Tribunal de Instancia, en su Sección de lo Contencioso-Administrativo.
A través de una providencia, la Sala de lo Contencioso-Administrativo ha dado un plazo común de diez días a las partes y al Ministerio Fiscal para que se pronuncien sobre la posible falta de competencia del TSJM. La duda se fundamenta en que el recurso está relacionado con una cuestión de disciplina deportiva y podría ser competencia de otro órgano judicial, de acuerdo con el artículo 7.2 de la Ley de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa.
Este movimiento no supone todavía que el tribunal se haya declarado incompetente ni que haya resuelto el fondo de la demanda. Se trata de un trámite previo para escuchar a las partes antes de decidir qué órgano debe hacerse cargo del procedimiento.
La afición del Rayo denuncia un castigo colectivo
La demanda fue presentada por el abogado Javier Flores en representación de la Federación Madrileña de Peñas del Rayo Vallecano, diez peñas y 22 abonados de la grada afectada. Los aficionados recurrieron el acuerdo del Comité de Disciplina de la RFEF del pasado 14 de octubre, que decretó el cierre durante un partido del fondo situado sobre la zona de vestuarios.
La sanción llegó después de los lanzamientos de aviones de papel durante el encuentro ante el Athletic Club, disputado el 10 de octubre y que tuvo que ser suspendido. Los demandantes consideran que la medida supone un «castigo colectivo», ya que impide acceder a sus localidades a abonados contra los que no se atribuye ninguna conducta irregular.
En su escrito, la afición alega la vulneración de varios derechos fundamentales: el principio de legalidad y personalidad de las sanciones, la presunción de inocencia, la tutela judicial efectiva y el principio de igualdad.
La petición principal pasa por que se declare que la RFEF vulneró esos derechos y se anule el cierre de la grada. De forma subsidiaria, los demandantes reclaman que se delimiten los bloques afectados después de escuchar a los abonados y examinar las grabaciones del encuentro.
La batalla judicial continúa
La nueva providencia añade un trámite al recorrido judicial iniciado por los aficionados rayistas. El TSJM ya había rechazado la suspensión cautelar urgente del cierre antes del partido ante el Elche, aunque aquella decisión no entraba a valorar el fondo de la demanda.
Ahora, las partes deberán pronunciarse sobre qué órgano judicial debe resolver el asunto. La cuestión de fondo, es decir, si la sanción de la RFEF vulneró los derechos fundamentales de los abonados afectados, continúa sin resolverse.
