El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha rechazado suspender cautelarmente el cierre parcial del Estadio de Vallecas que debe cumplir el Rayo Vallecano este sábado ante el Elche (14:00 horas). Según ha publicado Europa Press, el tribunal no ha adoptado la medida urgente solicitada por los aficionados, aunque todavía debe analizar el fondo de la demanda y determinar si la sanción de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) vulnera derechos fundamentales.
La Federación de Peñas del Rayo Vallecano, diez peñas rayistas y 22 abonados de la grada afectada han presentado una demanda contra la RFEF por la clausura del fondo situado sobre la zona de vestuarios. Los demandantes consideran que se trata de un castigo colectivo que perjudica a abonados a los que no se atribuye participación alguna en los incidentes que provocaron la suspensión del encuentro ante el Athletic Club.
La sanción se remonta al partido disputado el pasado 10 de octubre, que tuvo que suspenderse después del lanzamiento de objetos desde todo el estadio (aunque la sanción solo fue al fondo). El Comité de Disciplina de la RFEF acordó el 14 de octubre el cierre parcial del estadio durante un encuentro y una multa de 6.000 euros al club franjirrojo. El castigo se ejecutará este sábado, coincidiendo con la visita del Elche a Vallecas.
El tribunal no entra todavía en el fondo de la demanda
Los aficionados solicitaron al TSJM la suspensión urgente de la clausura para que los abonados afectados pudieran acceder a sus localidades durante el encuentro de este sábado. Sin embargo, el tribunal ha rechazado adoptar esa medida cautelar al considerar que la proximidad del partido no deja tiempo suficiente para acordarla.
Esta decisión no supone que el TSJM haya avalado la sanción federativa. El órgano judicial todavía no ha resuelto si el cierre parcial vulnera los derechos fundamentales alegados por los demandantes, una cuestión que deberá examinar cuando estudie el fondo del procedimiento.
Según la información publicada por Alicante Plaza a través de Europa Press, el tribunal también considera que los perjuicios ocasionados a los espectadores podrían tener carácter económico y ser susceptibles de una compensación posterior.
Los promotores de la demanda han presentado un recurso de reposición para intentar que se revise la decisión sobre la medida cautelar. Mientras tanto, el procedimiento judicial continúa abierto y, salvo que prospere esa nueva petición, el fondo permanecerá cerrado durante el Rayo-Elche.
Los abonados denuncian un castigo colectivo
La demanda sostiene que la clausura vulnera varios principios constitucionales, entre ellos la presunción de inocencia, la igualdad, el principio de legalidad y personalidad de las sanciones y el derecho a la tutela judicial efectiva sin indefensión.
Los recurrentes cuestionan que se impida el acceso a sus localidades a abonados contra los que no existen pruebas individualizadas de participación en los incidentes. También critican que la delimitación de los bloques afectados se haya delegado en el propio Rayo Vallecano, cuando, según argumentan, el acta arbitral recoge lanzamientos desde diferentes sectores del estadio.
Además, los demandantes recuerdan que la Comisión Antiviolencia ha propuesto sanciones individuales contra doce aficionados por su presunta participación en los hechos, mientras la Policía continúa trabajando para identificar a otros posibles responsables. Defienden que las consecuencias disciplinarias deberían dirigirse contra quienes cometieron las acciones y no extenderse al conjunto de una grada.
Entre las alternativas planteadas en la demanda figura que la propia Federación delimite los sectores afectados tras examinar las grabaciones y escuchar a los espectadores. Subsidiariamente, solicitan que se permita reubicar a los abonados que no participaron en los incidentes.
Vallecas volverá a abrir sus puertas con una grada cerrada
El encuentro ante el Elche será el primero que dispute el Rayo en Vallecas después de la suspensión del partido contra el Athletic. La visita del conjunto ilicitano, prevista para este sábado a las 14:00 horas, estará marcada tanto por el cumplimiento de la sanción como por el conflicto entre la afición organizada y la presidencia de Raúl Martín Presa.
La resolución del TSJM deja, por el momento, sin efecto la posibilidad de evitar judicialmente el cierre antes del encuentro, pero no pone fin a la batalla legal. Los demandantes mantienen su petición de que se anule la clausura y se reconozca el derecho de los abonados a no perder sus localidades por hechos que no se les atribuyen.
Así, el Rayo-Elche se disputará previsiblemente con parte del aforo de Vallecas clausurado, mientras la demanda continúa su recorrido judicial. La controversia sobre el alcance de las sanciones colectivas en el fútbol español queda pendiente de una resolución definitiva.
