La afición rayista repartió folios con instrucciones para fabricar aviones de papel y un mensaje de protesta contra Martín Presa. También se lanzaron pequeñas pelotas de goma al terreno de juego antes de la suspensión definitiva del encuentro.
El encuentro entre el Rayo Vallecano y el Athletic Club estuvo marcado por las protestas de la afición rayista contra Raúl Martín Presa. Los seguidores franjirrojos llevaron a cabo diferentes acciones reivindicativas durante el partido, que llegó a detenerse en tres ocasiones antes de su suspensión definitiva.
Una de las iniciativas consistió en el reparto de folios entre los aficionados para fabricar aviones de papel y lanzarlos durante el encuentro. Los documentos incluían, por una cara, las instrucciones para doblar el papel y construir los aviones y, por la otra, un mensaje de protesta contra el presidente del club.
Bajo el lema «Es el día de protestar, es el día de señalar a Presa», el escrito animaba al rayismo a mantener la presión contra el máximo dirigente de la entidad incluso después de regresar al Estadio de Vallecas.

«No podemos permitir que se calmen las aguas», recogía el panfleto, que instaba a los seguidores a continuar con las protestas hasta conseguir la salida de Presa y de su entorno.
El documento también detallaba las acciones previstas durante el encuentro. En el minuto 1, los aficionados debían realizar una pitada contra el palco, mientras que en el minuto 13 estaban llamados a abuchear y cantar contra el presidente, levantando sus bufandas al grito de «Presa, vete ya». Al finalizar ese minuto, la propuesta era fabricar los aviones de papel con los folios repartidos.
El mensaje concluía con una llamada a mantener la movilización durante todo el partido: «Ni un minuto de silencio. No bajemos los brazos. Que las tres gradas sean una siguiendo las protestas».

Pelotas de goma y tres interrupciones
Además de los aviones de papel, también se lanzaron pequeñas pelotas de goma al terreno de juego. Estas acciones provocaron interrupciones durante el encuentro, que llegó a detenerse en tres ocasiones antes de que se decretara la suspensión definitiva.
Las protestas se enmarcaron en el creciente conflicto entre parte de la afición del Rayo Vallecano y Martín Presa, con el descontento por la gestión del club como telón de fondo.
La jornada volvió a evidenciar la tensión que rodea a la entidad franjirroja y la voluntad de un sector del rayismo de mantener sus reivindicaciones en el propio Estadio de Vallecas.
