La suspensión del partido entre el Rayo Vallecano y el Athletic Club ha provocado aglomeraciones en las taquillas del Estadio de Vallecas. Tras la interrupción definitiva del encuentro, varias decenas de aficionados se han concentrado en esta zona del recinto franjirrojo en una jornada marcada por la tensión y la incertidumbre.
El encuentro, correspondiente a la octava jornada de LaLiga EA Sports, quedó suspendido después de que se produjeran varios lanzamientos de objetos al terreno de juego durante las protestas de la afición contra el presidente del club, Raúl Martín Presa. Los incidentes obligaron al colegiado a detener el partido en varias ocasiones hasta que se tomó la decisión de no continuar.
Incertidumbre entre los aficionados del Rayo Vallecano
La suspensión ha alterado una jornada que debía representar el regreso del fútbol oficial a Vallecas después de varios meses en los que el equipo había disputado sus partidos como local en el Estadio de Butarque, en Leganés.
Las aglomeraciones en las taquillas se han producido después de que el encuentro no pudiera continuar, en medio de las dudas de los aficionados sobre los pasos que se seguirán tras la suspensión. Por el momento, cualquier información sobre posibles devoluciones de entradas o sobre una nueva fecha de disputa deberá quedar supeditada a las comunicaciones oficiales del club y de LaLiga.
Un regreso a Vallecas marcado por la polémica
El Rayo-Athletic debía ser una cita especial para la afición franjirroja, que volvía a ver a su equipo disputar un partido liguero en su estadio. Sin embargo, las protestas contra la directiva y los lanzamientos al césped terminaron condicionando el encuentro.
La suspensión y las escenas posteriores en los accesos a las taquillas añaden un nuevo episodio de tensión a una temporada marcada por los problemas relacionados con el Estadio de Vallecas y el descontento de parte de la afición con la gestión del club.
