El partido entre el Rayo Vallecano y el Athletic Club ha sido suspendido en el Estadio de Vallecas después de los lanzamientos de objetos (aviones de papel principalmente) al terreno de juego durante las protestas de la afición franjirroja contra el presidente del club, Raúl Martín Presa. El encuentro, correspondiente a la octava jornada de LaLiga EA Sports, quedó interrumpido en varias ocasiones ante la imposibilidad de continuar con normalidad.
El regreso del Rayo a Vallecas para disputar un partido oficial de Liga, después de varios meses jugando como local en Butarque, quedó marcado por las protestas contra la gestión de la entidad. La tensión se hizo visible desde los primeros minutos, con cánticos y silbidos dirigidos al máximo mandatario rayista.
El lanzamiento de objetos obliga a detener el partido
La protesta adquirió una dimensión mayor en el minuto 13, cuando los aficionados lanzaron al terreno de juego aviones de papel y bolas de plástico, entre otros objetos. La acumulación de elementos sobre el césped obligó a detener el encuentro durante varios minutos.
Entre los objetos lanzados había miles de canicas y numerosos aviones de papel. La interrupción se prolongó y el partido llegó a estar detenido durante alrededor de 45 minutos, en un ambiente de tensión en las gradas.
Tras un primer intento de reanudar el juego, volvieron a producirse lanzamientos. La situación llevó al árbitro a enviar a los futbolistas a los vestuarios y a detener nuevamente el encuentro. Por megafonía se advirtió a los aficionados de que, si continuaban los incidentes, el partido podía quedar suspendido definitivamente.
Protesta contra Martín Presa en el regreso a Vallecas
Las acciones de protesta estaban dirigidas contra Raúl Martín Presa y la gestión del Rayo Vallecano. La afición había convocado una pitada y un bufandeo para expresar su descontento en el primer encuentro liguero en Vallecas tras el conflicto por el estado del estadio y la suspensión temporal de su concesión durante el verano.
Los cánticos de «Presa, vete ya» se escucharon en las gradas, acompañados de pancartas y otras iniciativas promovidas por aficionados y colectivos rayistas. La protesta se produjo en una jornada que debía representar el regreso del equipo a su casa después de disputar sus anteriores compromisos como local en el Estadio de Butarque.
La suspensión del Rayo-Athletic convierte el regreso a Vallecas en una jornada marcada por la tensión institucional y social que rodea al club. La evolución de los acontecimientos y la decisión definitiva sobre el encuentro quedan pendientes de la información oficial correspondiente.
