El regreso del Rayo Vallecano al Estadio de Vallecas dejó otra de las novedades que presentaba el recinto tras las obras realizadas durante los últimos meses. El nuevo videomarcador LED se estrenó con motivo del Trofeo de Vallecas ante el Cagliari, en el primer partido del conjunto franjirrojo en su estadio después de 140 días.
La nueva pantalla ocupa el mismo enclave que el antiguo marcador, aunque cuenta con unas dimensiones y prestaciones muy superiores. Se trata de un videomarcador de 14 metros de ancho por cuatro metros de alto, con una resolución de 1.344 x 384 píxeles. La instalación permite mostrar el resultado y el tiempo del partido en tiempo real, además de estadísticas, imágenes, vídeos, repeticiones y otros contenidos audiovisuales.
La Comunidad de Madrid adjudicó el contrato a RPG Technology por 147.500 euros, después de que el presupuesto inicial de licitación ascendiera a 197.175,68 euros sin IVA. El proyecto incluía la retirada del antiguo videomarcador, la instalación de la nueva pantalla LED, su estructura de soporte, sistema de control, cuadro eléctrico y software de gestión.
El nuevo equipamiento ya había sido instalado durante el verano, pero el Trofeo de Vallecas permitió comprobar por primera vez su funcionamiento durante un encuentro desde el regreso del Rayo a su casa.
El curioso fallo durante la segunda parte
Sin embargo, el estreno no fue perfecto. Durante la segunda mitad, el reloj del videomarcador dejó de funcionar correctamente y el tiempo del encuentro dejó de mostrarse con normalidad.
Una curiosidad en una jornada especialmente señalada para el estadio, que volvía a acoger un partido del Rayo después de varios meses y estrenaba oficialmente su nuevo marcador.
El fallo resultó especialmente llamativo teniendo en cuenta que una de las prestaciones anunciadas para el nuevo videomarcador era precisamente la posibilidad de mostrar relojes y contadores, además de la información en tiempo real de los partidos.
Vallecas, por tanto, estrenó su nueva pantalla LED en una jornada histórica por el regreso del equipo a su estadio, aunque con una pequeña incidencia técnica que obligó al marcador a quedarse sin una de sus funciones durante parte del encuentro.
