El futuro del Estadio de Vallecas ha vuelto este martes al Pleno del Ayuntamiento de Madrid. El PP ha rechazado la proposición conjunta presentada por PSOE y Más Madrid para garantizar la permanencia del Rayo Vallecano en su estadio y fijar las condiciones para el futuro del recinto. Vox también ha votado en contra de la iniciativa.
La propuesta de los dos grupos de la oposición pretendía que el Ayuntamiento manifestase su compromiso con la continuidad del Rayo Vallecano en su sede histórica y que se instase a la Comunidad de Madrid, propietaria del estadio, a adoptar las medidas necesarias para garantizar esa permanencia.
Entre las medidas planteadas se encontraba la creación de una mesa de diálogo con representantes de la Comunidad de Madrid, Ayuntamiento, Rayo Vallecano, Federación de Peñas, Plataforma ADRV, asociaciones vecinales, comerciantes del entorno y representantes políticos. El objetivo era abordar el futuro del estadio desde una perspectiva conjunta y analizar cuestiones como la accesibilidad, seguridad, movilidad, evacuación y los usos futuros del recinto.
Sin conciertos ni participación privada
Uno de los puntos que más diferencias generó durante el debate fue la propuesta de mantener el uso deportivo como uso exclusivo del Estadio de Vallecas.
PSOE y Más Madrid planteaban que las futuras obras de rehabilitación o remodelación mantuvieran el carácter deportivo del recinto y que los usos complementarios quedasen vinculados directamente a la actividad deportiva. La iniciativa consideraba incompatibles los espectáculos, festivales, ocio nocturno y otras actividades recreativas ajenas a esa finalidad.
Además, ambos grupos reclamaban que se rechazase expresamente la entrada de inversores privados o socios privados en la titularidad, gestión o control del estadio.
Precisamente este último punto fue uno de los argumentos utilizados por el Partido Popular para votar en contra.
El concejal del PP Ángel Niño aseguró durante el Pleno que su formación comparte el objetivo de que el Rayo Vallecano continúe jugando en Vallecas, pero rechazó el veto a la participación privada. «Que se rechace a cualquier socio privado, eso es pura ideología, no una solución para Vallecas», afirmó, según recoge Europa Press.
Niño también cuestionó la mesa de diálogo propuesta por PSOE y Más Madrid al considerar que ya existe interlocución para abordar la reforma del estadio. El edil popular recordó además que la Comunidad de Madrid trabaja en un proyecto de remodelación valorado en torno a 60 millones de euros, con el objetivo de elevar el aforo de aproximadamente 14.500 a 18.500 espectadores.
PSOE y Más Madrid defienden el carácter público del estadio
La concejala socialista María Caso defendió durante el debate que el Estadio de Vallecas debe continuar siendo público y destinado al uso deportivo, además de reclamar que las decisiones sobre su futuro cuenten con la participación de la afición y del barrio.
Por parte de Más Madrid, Olga Martínez defendió igualmente una reforma integral del recinto, pero mostró su rechazo a la posibilidad de incorporar un operador privado. La formación considera que la remodelación debe estar orientada a disponer de un estadio accesible y adecuado para el Rayo y para los vecinos de Vallecas.
Vox también se posicionó en contra de la proposición. Su concejal Fernando Martínez Vidal afirmó que el Rayo debe mantener su vínculo con Vallecas, pero defendió que deben estudiarse todas las alternativas para conseguir un estadio moderno, sin establecer previamente vetos sobre el modelo de gestión o la participación privada.
El conflicto por la concesión continúa abierto
El debate municipal se produce después de un verano marcado por la situación administrativa del Estadio de Vallecas.
La Comunidad de Madrid suspendió cautelarmente la concesión del recinto después de una primera auditoría que detectó deficiencias relacionadas con la seguridad, las instalaciones eléctricas, el alumbrado de emergencia y la salubridad. Posteriormente, el 14 de septiembre se levantaron las medidas cautelares, permitiendo que el Rayo pueda regresar a Vallecas, aunque el procedimiento administrativo sobre la concesión continúa abierto.
El Gobierno regional, por su parte, ha defendido públicamente que el Rayo continuará jugando en Vallecas y mantiene sobre la mesa un proyecto de reforma del estadio.
La votación de este martes vuelve a evidenciar las distintas posiciones políticas sobre cómo debe abordarse esa remodelación: mientras PSOE y Más Madrid reclaman mantener el carácter público y deportivo del recinto y rechazan la entrada de capital privado, el PP defiende la continuidad del Rayo en Vallecas pero no comparte ese veto a posibles fórmulas de colaboración privada.
El Estadio de Vallecas continúa así en el centro del debate político mientras el Rayo prepara su regreso al recinto tras haber comenzado la temporada como local fuera de su estadio.
