12.551 espectadores han acudido a los tres partidos que el conjunto franjirrojo ha disputado como local esta temporada, una cifra inferior al aforo del Estadio de Vallecas
El Rayo Vallecano ha disputado sus tres primeros partidos como local de la temporada lejos del Estadio de Vallecas y la respuesta en las gradas de Butarque ha dejado un dato especialmente llamativo: las tres asistencias juntas no alcanzarían para llenar una sola vez el estadio del conjunto franjirrojo.
En total, 12.551 espectadores han acudido a los tres encuentros que el Rayo ha jugado como local en Leganés. La cifra se queda por debajo del aforo del Estadio de Vallecas, que ronda los 14.700 espectadores.
El último registro se produjo este martes frente al Espanyol. La victoria por 2-1 ante el conjunto perico reunió únicamente a 3.742 espectadores en las gradas de Butarque, según los datos oficiales de LaLiga.
La cifra supone el registro más bajo de los tres encuentros disputados hasta ahora en el estadio del Leganés.
4.529 ante el Racing y 4.280 frente al Alavés
El primer encuentro del Rayo como local en Butarque fue ante el Racing de Santander. Aquel partido congregó a 4.529 aficionados.
Posteriormente, el conjunto dirigido por Beñat San José recibió al Deportivo Alavés. En aquella ocasión fueron 4.280 espectadores los que acudieron al estadio municipal de Leganés.
El resultado acumulado es de 12.551 asistentes:
- Rayo-Racing: 4.529 espectadores.
- Rayo-Alavés: 4.280 espectadores.
- Rayo-Espanyol: 3.742 espectadores.
- Total: 12.551 espectadores.
Es decir, ni siquiera sumando las tres entradas se alcanza la capacidad aproximada de Vallecas.
La protesta de la afición
Estas cifras se producen además en un contexto extraordinario para el Rayo y su afición. El conjunto franjirrojo se ha visto obligado a trasladar sus partidos como local a Butarque después de que la Comunidad de Madrid suspendiera cautelarmente la concesión del Estadio de Vallecas.
La situación provocó una respuesta de las peñas y colectivos de aficionados, que han promovido distintas acciones de protesta contra la gestión del conflicto del estadio. En el caso del encuentro frente al Espanyol, varias peñas volvieron a pedir a los rayistas que no retirasen sus entradas como medida de protesta.
La escasa asistencia también contrasta con el ambiente habitual del Estadio de Vallecas, donde el Rayo cuenta con una masa social notablemente superior a la que se ha desplazado a Butarque durante estos tres encuentros.
El contexto, además, no ha sido sencillo para los aficionados: desplazarse a un estadio situado fuera de Vallecas, las dificultades de acceso y las circunstancias que rodean al conflicto han condicionado la presencia de seguidores en las gradas.
El Rayo ya tiene levantada la medida cautelar que impedía utilizar Vallecas y trabaja con la previsión de regresar a su estadio en el próximo partido como local, después del parón internacional. El objetivo será recuperar también en las gradas una imagen más cercana a la que históricamente ha acompañado al equipo en su casa.
