El Rayo Vallecano, que, a priori, ha jugado hoy su último partido en Butarque, gana por la mínima al Espanyol. Primera mitad muy completa, segunda mitad para sufrir. No conoce aún la derrota jugando en Leganés.
El Rayo Vallecano se mantiene invicto siendo leganense. Empató contra el Deportivo Alavés, ganó al Racing y hoy, en el partido que abría esta jornada intersemanal, ganó al Espanyol. Los de Beñat San José firmaron, probablemente, sus mejores minutos de la temporada en una primera mitad muy completa: marcó dos goles, dominó y fue muy protagonista. Tras el descanso, convirtió ese trabajo en lucha y compromiso. El Espanyol evolucionó hacia lo que venía siendo en las primeras jornadas, pero ya había perdido mucho terreno.
Poco hubo que esperar para ver movimiento en el marcador. En la primera ocasión que tuvo la Franja ya celebró el primer gol. Álvaro García robó el balón en la frontal del área, se lo cedió a Camello para que conectase y finalizase Pedro Díaz, taponó El Hilali el tiro, pero el balón se quedó muerto en el área y el propio Álvaro García apareció para marcar con un Dmitrovic vendido. Pocos minutos después, otro robo y otro ataque rápido en campo contrario volvió a traducirse en una ocasión con peligro. Así hasta llegar al cuarto de hora, con un Rayo Vallecano dominante y muy protagonista con balón.
Un Rayo muy completo
A partir de ahí, el Espanyol mejoró y creció. Evolucionó en su propuesta de juego, comenzando a proponer con balón y a asomarse a área rival. Bauza tuvo una ocasión muy buena para empatar, pero, llegados al ecuador de la primera mitad el Rayo Vallecano volvió a golpear en un momento en el que podía asentar un golpe en la moral perica. Y para más inri, se estrenó como goleador Adrià Pedrosa, canterano perico. Se entendió muy bien con Álvaro García, se sumó en carrera y con un control y una finalización rápida, pese a tener poco ángulo para definir, superó a Dmitrovic.
El Espanyol volvió a decaer y el Rayo Vallecano a crecer. Y con ello, frecuenciaba el área catalana en busca del tercero. Tsitaishvili, en dos ocasiones, buscó la escuadra del palo largo. Camello tuvo una ocasión que salió cercana al palo. Pedro Díaz, desde el centro del campo, buscó sorprender a Dmitrovic al verle adelantado. Pero la más clara la protagonizó en el tiempo de añadido el pichichi de LaLiga. Tsitaishvili encaró, entró al área y le sirvió el balón a Camello, que remató de primeras y de volea al larguero.
Cambia el Espanyol
Tras el descanso, el Espanyol, impulsado por los cambios, mostró otra cara. Salió a por todas, y la primera premisa para remontar (marcar el primer gol) llegó a los cinco minutos. Roberto Fernández al espacio fue letal, recortó y dejó fuera de juego a Mujaid Sadick, para definir al palo largo. El partido, pese a alguna aproximación franjirroja, estaba del lado perico, mucho más intenso y eficaz en todas sus ideas. Y el empate, por momentos, estaba muy cerca. Mientras, el Rayo Vallecano demandaba con mucha necesidad la pausa de hidratación (un tiempo muerto al estilo baloncesto o fútbol sala).
La pausa le sirvió para tomar respiro y para comenzar a jugar con el cronómetro. Las prisas le empezaron a llegar a los de Manolo González, que pese a su buen hacer en la segunda mitad, continuaban por detrás en el electrónico. Lo intentaron por tierra y aire, pero llegó un momento que había más fe y ganas que cabeza. El Hilali vio la tarjeta roja en el 97’, y con un disparo de Lejeune de falta moría el partido… y, probablemente, las ‘visitas’ a Butarque.
Ficha técnica
Rayo Vallecano: Emil Audero; Andrei Ratiu, Lejeune, Mujaid Sadick, Pedrosa; Pathé Ciss, Unai López; Tsitaishvili, Pedro Díaz, Álvaro García; Sergio Camello.
Racing: Dmitrovic; El Hilali, Riedel, Leandro Cabrera, Hinojo; Urko González, Gabriel Moscardo; Javi Hernández, Bauza, Hartman; Roberto Fernández.
Goles: Álvaro García (3’) / Adriá Pedrosa (25’) / Roberto (50’)
Estadio: Ontime Buarque
