El consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco, ha vuelto a pronunciarse sobre la situación del Estadio de Vallecas y el proceso abierto para determinar cuándo podrá el Rayo Vallecano regresar a su estadio.
De Paco asegura que la Comunidad de Madrid está cerca de finalizar la segunda auditoría encargada para comprobar si el recinto cumple con todas las condiciones necesarias de seguridad y salubridad.
“Estamos terminando la segunda auditoría que pueda determinar que el campo ya es seguro. En ese momento se abrirán las puertas para conseguir el objetivo que ha sido lo que ha motivado toda acción de las instituciones: que el Rayo pueda volver lo antes posible a su estadio en condiciones de seguridad y salubridad”, explicó.
Sin embargo, el dirigente regional dejó claro que no será ni el Rayo Vallecano ni la propia Comunidad de Madrid quien determine cuándo puede volver a disputarse un partido con público en Vallecas.
“Será la Comunidad de Madrid a través de una auditoría independiente y visada por el Colegio de Ingenieros la que diga cuándo se puede jugar. Estamos hablando de la seguridad de las personas y no se puede frivolizar”, señaló.
En este sentido, De Paco insistió en que el club no puede determinar por sí mismo que el estadio está preparado para acoger encuentros.
“No son ellos los que tienen que decir cuándo se puede jugar, sino un auditor independiente que certifique que el campo es seguro”, afirmó.
La auditoría, el paso previo para volver a Vallecas
El consejero madrileño explicó que el objetivo de la Comunidad continúa siendo agilizar al máximo los procedimientos para que el Rayo pueda recuperar su estadio cuanto antes.
“Siempre existen posibilidades. Estamos haciendo todo lo posible para agilizar los procedimientos”, aseguró.
La auditoría ha sido encargada a la misma empresa que realizó el informe inicial, una decisión que, según De Paco, busca acelerar los plazos y evitar que el proceso se prolongue todavía más.
“Se ha encargado la auditoría a la misma empresa que lo hizo en su momento inicial para que esos meses que se tarda en hacer un trabajo de este estilo…”, explicó.
De Paco volvió a defender que una auditoría de estas características requiere tiempo debido a la cantidad de elementos que deben ser revisados.
“El Rayo encargó una auditoría al principio del expediente de extinción de la concesión que todavía no nos ha presentado porque es normal. Una auditoría no se hace en un día ni en un mes. Poco a poco hay que analizar todos los elementos”, manifestó.
Entre los aspectos que deben ser comprobados se encuentran cuestiones relacionadas con las instalaciones y la salubridad del recinto.
“Estamos hablando de cosas como la legionela”, puso como ejemplo.
El procedimiento de extinción continúa abierto
Mariano de Paco también recordó que la posible reapertura del Estadio de Vallecas y el expediente de extinción de la concesión son dos procesos relacionados, pero diferenciados.
La Comunidad de Madrid mantiene abierto el procedimiento de extinción de la concesión del estadio al Rayo Vallecano por los incumplimientos que, según el Gobierno regional, motivaron la apertura del expediente.
“Cuando tengamos esa auditoría, cuando valoremos si el estadio se puede volver a abrir”, explicó De Paco.
Y añadió: “Y seguirá el procedimiento de extinción del contrato porque trae causa de un incumplimiento”.
De esta manera, la Comunidad mantiene su postura: el regreso del Rayo a Vallecas dependerá de que una auditoría independiente certifique que el estadio cumple las condiciones exigibles de seguridad y salubridad, mientras que el expediente de extinción de la concesión continuará su recorrido administrativo.
Mientras tanto, el conjunto franjirrojo continúa disputando sus partidos como local lejos de Vallecas, una situación que ha provocado el malestar de la afición y un enfrentamiento público entre el club y la Comunidad de Madrid.
El objetivo, al menos según las palabras de De Paco, sigue siendo que el Rayo vuelva a jugar en su estadio “lo antes posible”, pero siempre después de que exista una certificación técnica que garantice la seguridad del recinto.
