Jesús Diego Cota, exjugador y uno de los históricos del Rayo Vallecano, ha valorado la decisión de la Asociación de Exjugadores de desvincularse de los actos y partidos benéficos del club ante el deterioro de las relaciones con la entidad. El exguardameta también ha confirmado su intención de acudir a la manifestación convocada por la afición este sábado para defender el regreso a Vallecas.
Cota considera especialmente contradictorio que el Rayo esté viviendo una de las etapas más exitosas deportivamente mientras atraviesa una situación institucional que, a su juicio, está deteriorando la relación entre el club y su entorno.
“Lo que ha hecho deportivamente es un éxito total que, por otro lado, se está derrumbando. No sé, a mí no me merece la pena eso. Yo no puedo entender cómo una persona con tantos éxitos deportivos puede ser tan odiada por la gente. Es que no lo entiendo”, señaló.
Para el exjugador, la solución pasa por recuperar el diálogo y que Raúl Martín Presa rectifique algunas de sus decisiones.
“Si Presa quiere el bien para el club y el bien para la afición, debería rectificar y empezar a hacer las cosas con sentido común. Creo que es una pena que la asociación de veteranos nos tengamos que desvincular”, explicó.
Cota quiso dejar claro que su postura no responde a una cuestión personal contra el presidente. “Parece que todo el mundo somos enemigos de él, y eso no es así. A mí me da igual que esté Raúl Martín Presa, que esté Pedro García, que esté Ruiz-Mateos, que esté quien esté”, afirmó.
Cota estará en la manifestación por Vallecas
El histórico rayista también confirmó su presencia en la manifestación convocada este sábado por la afición. Cota considera que los exjugadores y referentes del club tienen una responsabilidad especial en un momento como el actual.
“Voy porque soy un referente del club. Pienso que se están haciendo cosas injustas y creo que los que somos, entre comillas, referentes debemos estar ahí”, manifestó.
Y dejó una frase que resume su hartazgo: “Ya llega un momento en el que lo poco cansa y lo mucho cabrea”.
La situación del Estadio de Vallecas es precisamente uno de los principales motivos de la movilización. Para Cota, resulta difícil entender cómo el Rayo ha terminado perdiendo la concesión del estadio.
“¿Cómo podemos perder la concesión del campo? ¿Y por qué? Llevamos todo el verano sin hacer nada”, cuestionó.
El exguardameta reconoce que desconoce exactamente cuándo llegaron las diferentes notificaciones al club, pero considera que la entidad debía haber reaccionado ante los requerimientos de la Comunidad de Madrid.
“Yo no sé cuándo han llegado las notificaciones al club, porque no estoy ahí. Pero, hombre, si te llegan las notificaciones no puedes hacer caso omiso. Tienes que atenderlas y todos los requerimientos que te pidan los tienes que solucionar”, afirmó.
“Los peores momentos institucionales y sentimentales”
Cota lamentó que el éxito deportivo de los últimos años no esté acompañado de estabilidad institucional y de una buena relación con la afición.
“Aunque estamos cosechando los mayores éxitos deportivos de nuestra entidad, de nuestro club, a cambio estamos viviendo los peores momentos institucionales y sentimentales. Pienso que hay que dialogar”, aseguró.
Su mensaje vuelve a poner el foco en una de las principales reivindicaciones de la afición: recuperar la comunicación entre las diferentes partes que forman el Rayo Vallecano.
Preocupación por los jugadores
La situación extradeportiva también preocupa a Cota por su posible impacto en el vestuario. El exjugador considera que los futbolistas están empezando la temporada condicionados por una situación que escapa de lo estrictamente deportivo.
“Los jugadores están de los nervios porque han empezado el año con temas extradeportivos”, aseguró.
Cota entiende que un equipo necesita tranquilidad para competir y considera que el contexto actual no ayuda a la plantilla ni al nuevo cuerpo técnico.
Sus palabras llegan en la misma semana en la que la Asociación de Exjugadores de Fútbol de la Agrupación Deportiva Rayo Vallecano anunció su decisión de desvincularse de cualquier acto o partido benéfico organizado por el club. La asociación justificó su postura por el deterioro de las relaciones entre ambas partes y, especialmente, por el “desinterés y falta de respeto” que, según denunciaron, ha demostrado el club hacia la asociación.
De esta forma, diferentes figuras históricas del Rayo están tomando posición públicamente en un conflicto que ya no se limita a la situación del estadio. El debate alcanza también a la relación entre la actual directiva y buena parte del entorno histórico y social del club.
Para Cota, el camino pasa por una solución sencilla: “dialogar”. Una petición que, en su opinión, debería servir para recuperar la normalidad y evitar que los éxitos deportivos queden eclipsados por una crisis institucional que considera cada vez más preocupante.
