Álvaro García adelantó al Rayo Vallecano, pero dos goles de penalti del Sevilla en la segunda mitad condenaron la victoria.
El primer día (ya oficial) de la nueva era de Beñat San José finaliza con una derrota en el Ramón Sánchez-Pizjuán. El Rayo Vallecano debuta en LaLiga 2026/27 firmando su primer tropiezo de la temporada tras perder contra el Sevilla. La primera mitad dejó mejores sensaciones para los franjirrojos que la segunda, donde el Sevilla creció y llegó con peligro. Álvaro García adelantó a los madrileños en el 4’, pero cometió un penalti en el 50’ que transformó Guridi. Ya en el tiempo de añadido, con uno menos tras la expulsión de Kike Salas, los hispalenses remontaron con otro tanto de penalti de Peque.
Un Rayo Vallecano que no dominó, pero sí mandó. Y eso que fue el Sevilla quien salió más efusivo. Oso, justo antes de cumplirse el primer minuto, tuvo la primera ocasión del partido. Acción que despejó Batalla. Pero antes de que se cumplieran los cuatro minutos de juego, los de Beñat San José golpearon. Álvaro García, máximo goleador en la historia del club en Primera División, hacía valer ese honor y su experiencia para marcar el primer gol esta temporada. Hubo una indecisión entre Sangante y Vlachodimos, ninguno terminó por controlar o despejar el balón y eso lo aprovechó el Utrera o para tocar el esférico y mandarlo hacia la portería, donde no había nadie para impedir que entrase.
No iban a pasar más de tres minutos y Nteka, una temporada más comenzando como titular, en una combinación coral rápida, perdonó el segundo tanto. A partir de ahí, monopolio del Sevilla en cuanto a la posesión. Aunque el Rayo mandaba sin dominar, porque controlaba el juego sin tener la posesión. No la necesitaba. Con una defensa bien plantada y que no tuviera fisuras era suficiente para noquear a un conjunto hispalense sin ideas ni fluidez. Y cuanto tenía la mínima posibilidad de responder, los de Beñat San José lo hacían generando peligro. Incluso marcando el segundo a la media hora, aunque anulado por falta previa de Isi, el propio goleador, sobre Juan Iglesias. Una acción que radiografió la vulnerabilidad del Sevilla.
Fatídico 50’
La polémica tampoco faltó. De Burgos Bengoetxea señaló penalti a favor de los locales por una falta de Batalla sobre Isaac Romero, aunque en el VAR, donde tanto restaron la campaña pasada, le avisaron para que revisarse su decisión. De ahí, la posterior corrección. Precisamente, sería el propio delantero andaluz el que firmase la última ocasión de la primera mitad. Un cabezazo en el 50’ (se añadieron seis minutos) que se marchó por encima del larguero. Aunque el empate sí llegó en el 50’. En el de la segunda mitad. Álvaro García cometió penalti y Guridi, cruzándolo por abajo, no perdonó.
Un cuarto de hora después, ya con un Rayo Vallecano más propositivo con balón, la remontada pudo llegar. Primero con un remate de Robbie Ure que no fue entre los tres palos, después con un disparo centrado abajo de Peque, y posteriormente con un cabezazo defectuoso de Oso. Se palpaba la mejoría del Sevilla en la segunda mitad. Más suelto y más llegador, contraponiendo a un Rayo Vallecano menos compacto pero con más intenciones en ataque. Y eso lo estaba pagando caro. Pero, aún así, la Franja tuvo sus oportunidades para ganar. Lejeune casi marcó una falta lejana, mientras que desde el saque de esquina Alemao la tuvo de cabeza.
Kike Salas fue expulsado en el tramo final, generando una luz más clara para ir a por los tres puntos. Aunque el desenlace salió contrario. En el tiempo de añadido se le pitó un tercer penalti a favor al Sevilla, el segundo validado, aunque aparentemente inexistente. Peque, ya en el 96’, heredaría el rol que asumió anteriormente Guridi. Y no falló. Esta vez el lanzamiento fue potente y por arriba. Batalla adivinó el lado, pero no impidió el gol ni salvó el empate.
