El enfrentamiento entre el Rayo Vallecano y la Comunidad de Madrid continúa sumando capítulos. Mientras el Gobierno regional denuncia que el club ha impedido el acceso al Estadio de Vallecas para iniciar las obras urgentes de mantenimiento tras la retirada de la concesión, el propio Rayo ha movilizado a una decena de operarios para realizar labores de limpieza en el recinto.
Durante la mañana de este martes, una decena de trabajadores del club, bajo la supervisión del vicepresidente José María Sardá, han estado trabajando en el interior del estadio. Los operarios han repasado los asientos de las gradas, retirando suciedad con cepillos y depositando la basura en bolsas, en unas tareas de acondicionamiento que se han prolongado durante buena parte de la jornada.
Trabajos también durante la madrugada
Las labores no comenzaron este martes. Según ha podido saber Unión Rayo, durante la madrugada también se realizaron trabajos en el interior del estadio. Además, tanto durante la noche como a primera hora de la mañana permaneció estacionado un camión de mudanzas en uno de los accesos al recinto franjirrojo, en pleno conflicto entre el club y la Comunidad de Madrid.

La Comunidad denunció al Rayo
La imagen contrasta con lo sucedido apenas unas horas antes. Según informaron la Cadena SER y AS, la Comunidad de Madrid presentó una denuncia ante la Policía Nacional después de que responsables del Rayo, concretamente el vicepresidente del club y el jefe de los Servicios Jurídicos, impidieran la entrada del personal técnico que debía comenzar las actuaciones urgentes de mantenimiento.
El Gobierno regional sostiene que esas obras son necesarias tras los informes técnicos que alertan de las deficiencias detectadas en el estadio y justifican la retirada de la concesión al club.
Máxima tensión institucional
La jornada deja así una imagen llamativa: mientras la Comunidad asegura que no ha podido acceder al estadio para iniciar las actuaciones previstas, el Rayo sí ha continuado desarrollando trabajos en el interior del recinto con personal propio.
El conflicto entre ambas partes continúa escalando y mantiene bloqueado, por el momento, el inicio de las obras anunciadas por la Comunidad de Madrid, en un pulso institucional cuyo desenlace sigue siendo incierto.
