La Federación de Accionistas y Socios del Fútbol Español (FASFE) ha emitido un duro comunicado tras la decisión de la Comunidad de Madrid de extinguir temporalmente la concesión del Estadio de Vallecas al Rayo Vallecano para acometer obras urgentes en el recinto. La organización de aficionados considera que la situación evidencia una “grave falta de gestión” y reclama responsabilidades por el deterioro de unas instalaciones que el club utiliza desde hace décadas.
La Comunidad de Madrid anunció la retirada provisional de la concesión después de una auditoría que detectó deficiencias en materia de seguridad, mantenimiento y salubridad, con problemas relacionados con instalaciones eléctricas, sistemas contra incendios y otros incumplimientos normativos. Las obras podrían prolongarse entre dos y seis meses, obligando al Rayo a buscar una alternativa para disputar sus encuentros como local durante ese periodo.
En su comunicado, FASFE pone el foco en la gestión del estadio y señala que la situación supone “un nuevo episodio” dentro de una problemática que afecta al patrimonio y al futuro de la entidad franjirroja. La federación defiende que los aficionados deben estar en el centro de cualquier decisión relacionada con el club y reclama transparencia sobre las actuaciones realizadas durante los últimos años.
“Lo de Presa es vergonzoso. Con el fin de garantizar la supervivencia de nuestros clubes, deberían existir mecanismos legales de supervisión y control que tuvieran la competencia de apartar de la gestión a propietarios y gestores que pongan en peligro a los clubes y sus aficione”.
La organización también critica que un estadio histórico para el fútbol español haya llegado a una situación límite que ahora obliga a una intervención de urgencia a pocas semanas del inicio de LaLiga. El Rayo se encuentra ante el escenario de tener que abandonar Vallecas temporalmente, mientras se ejecutan los trabajos necesarios para garantizar la seguridad del recinto.
La decisión ha generado una fuerte reacción en el entorno rayista. El club aseguró estar sorprendido por la medida y afirmó estar trabajando para solucionar la situación, mientras que su presidente, Raúl Martín Presa, también se pronunció públicamente sobre el futuro del estadio y la necesidad de abordar las carencias del recinto.
FASFE considera que el episodio vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el modelo de propiedad y gestión de los clubes de fútbol, defendiendo una mayor participación de los aficionados en la toma de decisiones.
La incertidumbre ahora se centra en conocer cuándo podrá regresar el equipo a Vallecas y cuál será la duración real de unas obras que, según la Comunidad de Madrid, son necesarias para devolver al estadio unas condiciones adecuadas de seguridad y funcionamiento.
