De la ilusión de la Conference League a los nervios y la obligación de LaLiga EA Sports. Tras jugar contra el AEK Atenas en Grecia, al Rayo Vallecano le llegaba una final en Liga en casa frente al Espanyol. Y la ganó. Un penalti detenido por Dani Cárdenas en el 74′ y un solitario gol de Sergio Camello en el 87′ le permitieron sumar tres puntos claves a los de Íñigo Pérez en sus aspiraciones por lograr la permanencia. Una salvación que sería histórica en caso de lograrse, ya que la Franja nunca ha hilado en su historia seis temporadas consecutivas en Primera División.
Oxígeno para el Rayo Vallecano
El Rayo Vallecano llegaba a la jornada 33 partiendo desde la 13ª posición con 35 puntos y tres de ventaja sobre el 18º clasificado. Con los resultados que se habían dado entre el martes y el miércoles, había caído a la 16ª posición, con una ventaja de tan solo dos unidades. Tras disputar su partido y cerrar la fecha, ocupa actualmente la 11ª posición con 38 puntos, cinco unidades por encima de los puestos rojos que todos quieren evitar.
El atasco que hay en la zona baja de la clasificación no es apto para cardiacos. El colista es el Real Oviedo (28 puntos), el único que medianamente se aleja, para mal, del mogollón. Completan el descenso el Levante (32 puntos) y el Deportivo Alavés (33 puntos). Fuera de posiciones a evitar, y en apenas un partido o menos de margen, se encuentran Sevilla (34 puntos), Elche (35 puntos), Mallorca (35 puntos), Valencia (36 puntos). Más alejados, pero sumergidos en esa pelea, se encuentran Girona (38 puntos), Espanyol (38 puntos), Rayo Vallecano (38 puntos) y Osasuna (39 puntos).
Restan 18 puntos por disputarse, o lo que es lo mismo, solo quedan seis jornadas para terminar el campeonato doméstico. La salvación en nuestra categoría rey se suele fijar en los 40 puntos, aunque todo apunta a que esta temporada sean necesarios más puntos para alcanzar el objetivo. Real Sociedad, Getafe, Girona, Valencia, Villarreal y Deportivo Alavés son los desafíos que le quedan por completar.
